Descubre lo que dicen los expertos acerca de cómo disciplinar a tus hijos

Cuando se trata de la crianza, es difícil no sentir una duda acerca de cuál es la mejor manera de hacerlo. Nos manejamos entre dos vertientes: la de malcriar a nuestros hijos y la de ser sobreexigentes (casi tiránicos) con ellos. Entre ambos existe un limbo, donde habita un temor persistente de equivocarnos y fallar, de ser una mala madre o un mal padre, y por ende buscamos información que nos pueda guiar en este camino tan complejo.

De acuerdo con una serie de investigaciones recientes, las cuales fomentan una crianza positiva, es indispensable desarrollar una disciplina con tácticas asertivas y pequeñas pausas. De hecho, de acuerdo con Robert Larzelere, de la Oklahoma State University, explica que brindar compromisos en junto es la técnica más efectiva para la mejora de la conducta –independientemente si son niños que golpean, hacen berrinches, desafían, negocian o no escuchan–. Mientras que razones era la respuesta más efectiva para regular conductas como gimoteos y negociaciones es el razonamiento. Asimismo, el castigo –como tiempos en sus recámaras o quitar algún elemento– son más efectivos que razonar cuando se trata de lidiar con un niño que está siendo desafiante o golpea. No obstante, los castigos son ciertamente inútiles cuando se trata de lidiar con niños que negocian y gimotean, y el razonamiento con niños que golpean y desafían.



Por otro lado, la presentación de Ennio Cipani, de National University, considera que los tiempos fuera no funcionan (o podrían verse de manera negativa) si no se utilizan de manera adecuada. Tanto él como sus colegas observaron que este tipo castigos podrían confundirse con sus deberes de casa: “Los padres deberían de decirle a sus hijos acerca de cómo sus conductas (golpear, gritar a otros niños) harán que tengan consecuencias, y seguir esas consecuencias cuando sea debido.”

Para David Reitman de Nova Southeastern University, y Mark Roberts, de Idaho State University, existe el método de Hanf para la crianza (de Constance Hanf), el cual permite fomentar la disciplina positiva desde los primeros estadios del infante. Por ejemplo, iniciar con remunerar a los niños por sus buenas conductas; y así hacer un movimiento hacia las técnicas autoritarias por parte de los padres (dar tiempos aparte):

Permite que el niño tenga una segunda oportunidad para cumplir con las instrucciones de los padres, al darle una advertencia de que si no lo cumple, puede tener consecuencias. Esto se ha demostrado que es benéfico para la crianza, ya que el tiempo de castigos disminuye mientras la necesidad y la efectividad de ellos se mantiene. […] Con el tiempo, tanto las instrucciones como las advertencias de los padres se van tornando cada vez más efectivos, reduciendo la necesidad de los castigos por el incumplimiento de los pequeños. […] Los terapeutas pueden ayudar a los padres a entender el problema, facilitar los cambios en el ambiente y ayudar a los niños a adquirir nuevas habilidades que necesitan para volverse exitosos.

Fotografía principal: Parents Partner