TOP: 5 increíbles razones que te harán querer fingir una sonrisa

Sonreír, natural y genuinamente, es una de las actividades más sencillas que un humano puede realizar y gozar. Basta con pasar más tiempo con círculos de amigos y familiares que nos hacen sentir bien; rodearnos de diversión, optimismo y alegría, ya que, de manera inconsciente, terminaremos por imitar los patrones de comportamiento; buscar actividades que nos hagan sentir bien y que, inclusive, nos puedan soltar carcajadas espontáneas.

Existe un viejo adagio en inglés que dice “Fake it until you make it” (en español, “fíngelo hasta que te salga”), expresando cómo las metas pueden alcanzarse con constancia y práctica. En términos de danza, si existe un paso el cual cuesta trabajo realizar, el fingir constantemente que se está haciendo bien puede desencadenar el hacer el paso de manera correcta y precisa. Pero, ¿se podrá fingir ser sonriente hasta que te salga?



En palabras de Amy Cuddy, socióloga estadounidense, explica que la influencia del lenguaje corporal puede editar las conexiones neuronales, y en consecuencia la personalidad de uno mismo. Así que, para ella, no se trata de fingir hasta que salga, sino de “fingir hasta convertirnos en lo que uno desea”.

Así que, ¿por qué no convertirnos en alguien sonriente y gozar de sus beneficios? A continuación te compartimos razones para fingir una sonrisa hasta incorporarla, de manera natural y genuina, en la vida diaria de uno:

Cuando sonreímos, liberamos unos neurotransmisores llamados endorfinas, los cuales son encargados de hacernos sentir felices y ayudarnos a reducir los niveles de estrés. De hecho, el fingir una risa o sonrisa puede funcionar para que el cerebro distinga la posición muscular y así liberar estos neutoransmisores (esto se le conoce como retroalimentación facial), sintiéndonos felices y relajados.

Las endorfinas actúan como analgésicos naturales del cuerpo, por lo que es ideal para personas que sufren de dolor crónico y de estrés excesivo. Y es que, conforme aumenta el nivel de estos neurotransmisores en el cuerpo, se va reduciendo la presencia del cortisol –la hormona del estrés– en el cuerpo, el cual se contribuye a experimentar ansiedad, estrés y toda una serie de sensaciones desagradables.

Reír expande los pulmones, estira y relaja los músculos del cuerpo; esto logra estimular la homeostasis, la línea basal donde el funcionamiento del cuerpo está en su estado óptimo, y ejercitar el cuerpo. Además repone el oxígeno de las células y nos permite obtener todos los beneficios de la actividad física en el cuerpo.

Otra buena razón para soltar una carcajada es que la risa es una forma eficaz para liberar emociones. Es una expresión que permite liberar las emociones reprimidas. Hay un reencuadre positivo de perspectivas, lo cual puede tener implicaciones positivas en las creencias, sentimientos y conductas.

Y en caso que desees socializar (más), la sonrisa es una expresión que atraer a la gente haciéndonos parecer más accesibles. De hecho, la interacción social se vuelve más fácil y agradable, ya que es una conducta contagiosa. Refleja una sensación de confianza y alegría, la cual permite que uno se sienta de manera similar.