Conoce por qué esta madre adoptó a las cuatro hijas de su mejor amiga

Al hablar de adopción, es importante traer a consciencia muchos factores que juegan una fuerte influencia en esta decisión: desde ¿qué premisa de vida una persona decide adoptar?, ¿existe el riesgo de que el hijo adoptado sea naturalmente “malo” o “héroe”?, ¿qué imagen se tiene de esta madre biológica que decidió dar en adopción a su hijo?, ¿hay una especie de competencia entre la madre biológica y la adoptativa?,¿qué actitudes (paternales-maternales) se requieren para criar a un niño adoptado?, hasta ¿es necesario sobrecompensar la adopción con cuidados extras?

Este tipo de preguntas pueden ayudar a reflexionar acerca de numerosos casos de adopción, y uno de los que nos pueden conmover es quizá el de Elizabeth Diamond. Ella, una madre soltera con cáncer cerebral en etapa 4, necesitaba planificar el futuro de cuatro hijas cuando ella pereciera.



Fue entonces que su mejor amiga, Laura Ruffino, de Nueva York (EE.UU.), tomó una decisión única y sorprendente: cuando Diamond murió a sus 40 años, Ruffino y su esposo, Rico –con quien ya había dado a luz a dos hijas– adoptaron a las cuatro hijas desde cinco hasta doce años de edad.

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Ruffino comentó que cuando su amiga le pidió el favor de cuidar a sus hijas, ella inmediatamente aceptó, y desde hace diez años ha mantenido su promesa. Si bien el proceso de adaptación al cambio no fue sencillo, en especial con el espacio físico del hogar y los gastos extras de la crianza, los Ruffino han procurado realizar todo lo posible para que las hijas adoptadas se sientan amadas y comprendidas. En palabras de Rico, “[e]l matrimonio entre ambas familias es realmente un testamento de humanidad. La familia en ocasiones ha encontrado difícil la posibilidad de pedir ayuda, ya que siempre hemos sido autosuficientes, pero toma un pueblo el criar a un hijo.” Mientras tanto, los Ruffino han invertido 37 mil dólares en la crianza de sus seis hijas.