TOP: 3 factores que te ayudarán a motivar a tus hijos para ser felices y exitosos

¿Cuál es el mejor regalo que un padre puede brindarle a sus hijos? Entre las respuestas más comunes es la educación profesional, la estabilidad financiera y la felicidad. Sin embargo, hay elemento que, de acuerdo con Quaglia, instituto para aspiraciones estudiantiles, es indispensable en la crianza de los hijos: el de la motivación.

Quaglia define la aspiración como la habilidad de establecer metas a futuro con la suficiente cantidad de inspiración que nos dirija a esas metas en el aquí y en el ahora: “Cuando un estudiante tiene sueños y trabaja activamente para dirigirse hacia ellos, él está en la ‘zona aspiracional’. Y en este estado, los logros estudiantiles incrementan.”



Esto explica el por qué es importante permitir soñar a futuro; sin embargo, soñar sin un plan, termina siendo en un simple sueño. Russell Quaglia, presidente y fundador de Quaglia Institute for Student Aspirations, explica que “hay una increíble desconexión entre lo que los niños sueñan y los niños hacen”, lo cual imposibilita una visión de que un trabajo constante puede llevarlos a lograr lo que desean.

Para disminuir esta discrepancia entre sueño y actividad, Quaglia sugiere enfocarse en tres principios:

– El valor de sí mismo. Es importante para los estudiantes que sepan que hay alguien que se preocupa por ellos y puedan percibir que su presencia importa. Sólo el 45 por ciento de los estudiantes se sienten valorados en la escuela, lo que provoca que el 55 por ciento restante resienta una desconexión entre la escuela y ellos. Ayudar a los estudiantes a sentirse importantes y con un sentido de pertenencia, permite que generar un compromiso hacia la escuela.

– El compromiso. Para comprometerse, los niños necesitan sentirse interesados a través de la diversión y la excitación intelectual. Quaglia dice que el objetivo es lograr que los niños se comprometan al grado de perder la noción del tiempo y espacio, provocando aún el sentido de curiosidad y creatividad en ellos. Sólo el 34 por ciento de los estudiantes dicen que los profesores conocen sus esperanzas y sueños; el resto, reportan aburrirse en clases: “Una gran parte del compromiso es conseguir que los estudiantes tengan un espíritu de aventura. Ellos necesitan sentir el deseo de arriesgarse y salir victoriosos.”

– El propósito. Darles a los estudiantes una responsabilidad real en relación con su educación provoca que él o ella empiece a prestar atención a lo que sucede en la escuela. De acuerdo con un estudio de Qualia, el 94 por ciento de los estudiantes creen que pueden ser exitosos, y 74 por ciento creen que sus maestros esperan que sean exitosos: “La expectativa de los profesores en relación con los niños puede reducir las expectativas de los niños sobre ellos mismos.”

Al enfocarse en desarrollar un sentido de importancia, de compromiso con los estudios y encontrar un propósito, los maestros y padres pueden nutrir la motivación académica en diferentes niveles, lo cual permite mejorar el trabajo y darles un sentido de mejora:

Nuestra decisión no es acerca si, como profesores o padres, vamos a ser héroes o no. Sino si somos buenos o malos. Los niños nos van a escoger como héroes y no lo sabremos. Este conocimiento no significa que el maestro necesita convertirse en un superhumano, sino que requiere construir la confianza en los estudiantes, aprendiendo sus nombres y sentándose con ellos. Esto puede hacer la diferencia.