¿Qué le pasa al cuerpo de un hombre cuando se convierte en padre?

Hace algunos meses se acuñó el término de “fofisano” (dad bod, en inglés) para describir al cuerpo de un hombre que es ciertamente delgado y con panza. Inclusive se le llegó a llamar también “cuerpo de papá”.

Si bien estos términos causaron polémica debido a la reacción del público ante este tipo de cuerpo, donde a la mujer se le criticaba (por descuidarse) y al hombre se le aceptaba (porque se veía “bien”), la realidad es que existen muchos hombres con esta estructura corporal. Lo interesante es que la mayoría de estos hombres son padres…

Tras el estudio de 10 000 hombres a lo largo de 20 años, la Northwestern University Feinberg School of Medicine, en EE.UU., encontró que el cuerpo de “fofisano” realmente existe (sólo que la universidad lo nombró como “el efecto de la paternidad”). De hecho, los investigadores encontraron que la paternidad era la responsable de hacer que los nuevos padres aumentaran de peso después de que el bebé naciera (independientemente si vivían o no con los hijos).

Para llegar a esta conclusión, los investigadores registraron el Índice de Masa Corporal (IMC) en cuatro puntos a lo largo de sus vidas (la adolescencia temprana, la adolescencia tardía, mitad de los 20, y principios de los 30), clasificándolos como no-padres, padres viviendo con hijos o padres no viviendo con hijos. De modo que vieron que, en ese mismo periodo, los padres jóvenes experimentaron un aumento de peso de 2kg después de la llegada del bebé, mientras que los hombres que no se habían convertido en padres, perdieron peso (en un promedio de 2/3 de kg por 180 cm de alto).

Estos cambios de peso se piensan que se debe al cambio de estilos de vida como de hábitos de alimentación. Craig Garfield, autor del estudio, comenta al respecto:

La paternidad puede afectar la salud de hombres jóvenes, más allá del ya conocido efecto del matrimonio. […] Mientras mayor es el nivel de IMC, mayor es el riesgo de sufrir una enfermedad cardiovascular, diabetes y cáncer. […] Los nuevos papás están viniendo a pediatría como chaperones. Esto puede ser una oportunidad para hablarles acerca de lo importante que la salud de los padres así como de los hijos, y ofrecerles consejería nutricional y una educación de salud mental.

Redacción

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