Recomendaciones médicas para los piquetes de mosquitos y otros insectos

Con la llegada del verano, tanto niños como adultos buscan pasar un mayor tiempo en espacios abiertos – lejanos a las cuatro paredes del salón de clases, del cubículo del trabajo o la recámara del hogar. Sin embargo, con el calor y la lluvia, es más probable que aumente el número de insectos que depositen sus huevecillos en jardines, albercas y otras áreas similares; lo cual provoca una mayor incidencia en esas molestas picaduras de mosquitos.

De acuerdo con Fernando López Orrantia, director de la Unidad de Medicina Familiar (UMF) del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), en México, dio a conocer ciertas recomendaciones para quienes se encuentran expuestos a picaduras o mordeduras de insectos que pueden poner en riesgo la salud tanto de uno como de nuestros hijos.



En la experiencia del director López Orrantia, las plagas más habituales en piscinas son los mosquitos, avispas, hormigas y moscas; mientras que en jardines, pulgones, orugas y cochinillas. Y al estar en contacto con estos insectos, podemos encontrarnos expuestos a sus picaduras o mordeduras, las cuales desencadenan “una sensación de ardor que evoluciona con mucho enrojecimiento de la zona y aumento de tamaño”.

Por ello se recomienda aplicar repetitivamente una cinta adhesiva para retirar las espinas de insectos como las orugas (azotadores), las cuales están cubiertas de pelos o espinas que contienen veneno. Pero, por ejemplo, en caso de una picadura de avispa, que causan enrojecimiento, hinchazón y prurito, es necesario lavarse la zona muy bien con agua y jabón; y en caso que el aguijón se haya quedado dentro, retirarlo con cuidado con unas pinzas desinfectadas (evitando apretar para que el veneno no se expanda). Para terminar, coloca hielo en la zona y una crema para el ardor. En caso que sea una mordedura de hormigas, lo más recomendable es la aplicación de hielo, el uso de antisépticos y de una pomada antibiótica – cubre la herida con gasas estériles y vendas.

Hay ocasiones en que ocurre una reacción alérgica, llamada “choque anafiláctico”, la cual puede ocasionar: dolor abdominal, ruidos respiratorios anormales, ansiedad, opresión en el pecho, tos, diarrea, dificultad para respirar o deglutir, mareo o vértigo, urticaria, congestión nasal, náuseas y vómitos, palpitaciones, mala articulación del lenguaje, hinchazón de cara, ojos y lengua, pérdida del conocimiento, sibilancias, y por último –pero no menos importante-  la muerte. Por esta razón, si se sufre de una picadura de araña, es necesario identificar la especie para brindar el tratamiento específico,  así como limpiar la herida con antisépticos y una vacuna antitetánica.  Es indispensable llevar a la persona afectada a recibir intervención médica, acudiendo a un servicio de urgencias para una atención adecuada y oportuna.