¡Descubre lo que hay en el interior de tu ombligo! (y por qué es importante lavarlo frecuentemente…)

El ombligo, del latín umbilicus y del griego ómphalos, es esta cicatriz que queda tras la ruptura del cordón umbilical al momento de nacer. Este hueco, en forma de una cuenca cerrada a mitad de nuestro cuerpo, guarda toda una serie de información fascinante sobre el ser humano y su supervivencia.

Al ser un espacio cerrado, es regular que en ocasiones encontremos basura, suciedad y pelusas en esta zona. En especial cuando existe una capa capilar densa y un alto índice de grasa corporal.  Y es que, de acuerdo con el doctor Georg Steinhauser, de la Universidad Tecnológica de Viena, a  pesar de una higiene personal buena, el ombligo se llena invariablemente de pelusa cada día.



Para llegar a esta conclusión, el investigador recolectó 503 muestras de su ombligo. El peso combinado de la pelusa no llegaba a un gramo; mientras que la media de cada muestra fue de 1.82 miligramos. Estas muestras permitieron analizar su composición química, encontrando restos de camiseta de algodón, polvo, restos de piel, grasa, proteínas y sudor.

Mientras tanto, Rob Dunn, investigador del departamento de biología de la Universidad de Carolina del Norte, inició un proyecto bajo el nombre de “Proyecto de diversidad del ombligo” con el fin de conocer la diversidad microbiológica de los ombligos. En éste, Dunn y colegas recogieron muestras de más de 500 voluntarios en una conferencia científica, lo cual permitió encontrar una diversidad bastante amplia de 2 368 especies distintas de microbios: “Pero la mayor parte de las bacterias que encontraron son bastante raras: 2.128 se hallaban presentes en los ombligos de tan solo seis personas.” 

De acuerdo con la publicación, la mayoría estaba presente en tan sólo un individuo. Y aunque no había especies comunes en todos los individuos, ocho tipos distintos de bacterias estaban en al menos un 70 por ciento de los participantes. El investigador sospecha que estos microbios se han adaptado a la vida en contacto con la piel humana, lo que provoca que hagan en este sitio su hábitat permanente.

Y es que, existe tal diversidad bacteriológica en el espacio tan limitado del ombligo humano, que los investigadores requieren de estudios con mayor profundidad para poder concluir de manera contundente (¿algún día se podrá?)

Fotografía principal: Tumblr