Elimina el acné y goza de una piel más sana

Los forúnculos, granos o barros, estos nidos de grasa que se acumulan en los poros de nuestra piel, pueden llegar a ser sumamente molestos, dolorosos y hasta vergonzosos. En especial cuando sus brotes se presentan, en la mayoría de los casos, en el inicio de la pubertad-adolescencia, donde la apariencia tiende a ser un aspecto sumamente importante en el día a día. Y es que, aparecen en todos lados: el rostro, glúteos, muslos internos, axilas, hombros, espalda, etcétera.

Para ser exactos, los forúnculos son una infección en la piel que comienza en un folículo piloso (o una glándula de grasa). Al principio, la piel se torna roja en la zona de la infección, se desarrolla un bulto interno, y, al cuarto o séptimo día, el bulto comienza a blanquearse por la pus que se acumula debajo de la piel.



Las causas de los forúnculos pueden ser variadas, pero entre las más conocidas se encuentran: una infección en el nodo linfático, estrés, nutrición irregular, una mala higiene, roce recurrente de los muslos, reacción alérgica a una tela, sudación excesiva (lo cual conlleva a una acumulación de suciedad), reacciones alérgicas, depilación con cera o afeitado, sistema inmunológico débil, rascado excesivo con dedos y uñas sucias, etcétera.

Existen algunas técnicas para disminuir la presencia de los forúnculos y así contar con una piel saludable, tales como las que te compartimos a continuación:

Una buena higiene logra disminuir significativamente la presencia de los forúnculos, como por ejemplo lavar diario el rostro, y constantemente las manos.

Procura usar productos naturales como tratamientos de heridas menores en la piel, y así desinfectar la infección que implica el forúnculo.

Como remedios caseros, puedes utilizar:

Cebolla. Gracias a sus propiedades antisépticas, este vegetal ayuda a acelerar el proceso de curación. Basta con cortar la cebolla en tiras finas y colocar sobre la zona afectada. Cambia la rebanada cada dos horas.

Agua. Este elemento básico ayuda a liberar al cuerpo de toxinas al consumirse en cantidades recomendadas (entre ocho y diez vasos diarios).

El sello de oro. Es una hierba que funciona como un potenciado de hierbas antibióticas e inmunes. Basta con mezclar un poco de extracto de polvo de raíz con agua para formar una pasta, la cual se aplicará en la zona afectada.

Pasta de cúrcuma. Hierva polvo de cúrcuma en agua durante diez minutos, o espolvorea un poco de cúrcuma en aceite de oliva durante 30 segundos. Después aplícalo sobre la piel hasta que la pus drene.

Calor. Éste ayudará a aumentar la circulación sanguínea que permitirá a las células blancas fluir con mayor facilidad en la zona afectada. Para ello puedes sumergir un paño en agua caliente y presionar sobre el forúnculo de modo que entre en erupción y la pus se drene.

Producto Tea Tree Oil (aceite del árbol del té). Gracias a sus propiedades anti-hongos, antibacterial, este aceite es ideal para la lucha contra infecciones. Aplica un poco de este aceite con la punta de un algodón, deja actuar durante unos 15 minutos y enguata con agua.

 

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