Del amor y la generosidad

La vida sin el amor es como una vela sin fuego, sin luz… El corazón es vital para el cuerpo humano… Así como el amor es algo vital para el corazón…

Es imposible comprender la vida sin amor y especialmente sin el amor incondicional. Debemos traer el amor a la tierra para que podamos manifestar la luz de Dios. El amor siempre trae alegría y felicidad. Acércate a las personas que quieres sanar con amor.

Recuerda que Dios es ALEGRIA, sabiduría y verdad, pero esto no puede ser comprendido sin el amor.

En esta época a donde en ocasiones nos encontramos en una carrera de éxitos, competencias y trabajo… Me parece que muchas veces olvidamos lo esencial, que es lo que realmente importa, en lugar de eso vivimos en lo urgente…

Me parece importante detenernos y observar cómo y con qué herramientas estamos educando a nuestros hijos. Plantea las siguientes preguntas:

¿Hacía dónde y para qué?

¿Cuáles son los valores que estoy viviendo y ofreciendo a mis hijos? 

Recuerda que se educa con el ejemplo, pon atención a todo lo que haces frente a ellos.

Es importante saber que ya no es suficiente escucharnos a nosotros mismos, sino también escuchar a los demás y poder contribuir, ayudar y estrechar las manos y corazones… Mostrar y vivir en GRATITUD  y GENEROSIDAD… eso es lo que nuestros hijos deben sentir y vivir desde pequeños… Salir de si mismos para encontrar al otro… Seamos ese ejemplo para ellos.

Me parece este artículo una ayuda extraordinaria para comenzar ahora:

“SIETE ACTOS ALEATORIOS DE GENEROSIDAD EN SIETE DÍAS

C. Córdoba 

¿Te has puesto a pensar que la compasión y la bondad parecen estar pasados de moda? Para contrarrestar esa tendencia, ponte un reto a ti mismo de realizar siete actos de generosidad en siete días siguiendo paso a paso este plan de acción.  

Vivimos en una sociedad sobre-estimulada en la que horarios y agendas ocupadas nos conducen a una falta de conexión con otros seres humanos; un lugar en el que muchas personas viven su vida apenas mirándose a los ojos unos a otros; donde una conexión se resume a ver el muro de noticias de Facebook y dándole clic a “me gusta” para demostrar que algo nos importa, y un mundo en el que la vulnerabilidad y la auto expresión continúan siendo reprimidas por miedo al rechazo.

La generosidad también está pasada de moda; sin embargo, hace aproximadamente un año fui testigo de como un amigo empujó a un hombre en silla de ruedas por cinco calles bajo un aguacero. Este acto aleatorio de generosidad me abrió los ojos a la compasión, amor y confianza auténtica por un perfecto desconocido. Ver más allá de nuestros prejuicios, miedos e inclusive de nosotros mismos, es realmente aceptar a nuestros semejantes como un todo, haciendo la transición del “Yo” al “Nosotros”.

Asombrada por este incidente, fui a mi comunidad con la intención de completar siete actos altruistas de generosidad en siete días. Las leyes del día, establecidas por Deepak Chopra en su libro “Las Siete Leyes Espirituales del Yoga”, guiaron mi semana de generosidad. La ley del dar y recibir del día lunes fue una influencia especial, ya que invita a ser un participante activo en el flujo de energía del universo, cultivar con pasión y convertir la separación en unidad.

Es importante señalar que a pesar de que esta semana de generosidad se centra en actos altruistas, el ser generoso con nosotros mismos siempre es importante. Antes de compartir generosidad con otros, tenemos que aprender a reconocer cómo se siente la generosidad al dar amor, paciencia, compasión y aceptación en nuestro propio cuerpo, mente, alma y espíritu.

Este es un plan de siete días para que tú puedas crear tus propios siete actos de generosidad en siete días. Incluí las cosas que yo hice durante mi “reto de generosidad” para ayudarte a entender cómo convertir la generosidad en acciones.

Día 1: Demuestra tu gratitud a alguien en tu vida:

Ya sea que agradezcas a alguien por su ayuda, por un buen trabajo o por ser una influencia positiva en tu vida, tómate un momento para demostrar gratitud el día de hoy. Puedes integrar esto a tu rutina diaria intencionalmente al tomándote tiempo de decir gracias, mostrar gratitud antes de cada comida, o felicitando alguien por un servicio. Un simple “te agradezco” puede crear una gran diferencia en la vida de alguien.

Lo que yo hice: dejé una post-it y una vela en el escritorio de uno de mis compañeros de trabajo por haber hecho un gran esfuerzo para ayudarme a terminar un proyecto y así poder cumplir con la fecha de entrega.

Día 2: Muestra gratitud a un extraño:

Esto es similar al primer día, pero tiene que ver con extender tu gratitud hacia alguien que no conoces. Cuando le demuestras gratitud a aquellos que tú consideras desconocidos o extraños, te das cuenta de que en realidad todos estamos inter-conectados y tenemos más familiaridad de lo que nunca imaginamos. Simples acciones de bondad pueden traspasar las divisiones creadas por el lenguaje o la apariencia. Esto lo puedes hacer con alguien que te dio un servicio o te ayudó con una llanta ponchada, o te dio un cupón. Expresa tu gratitud con un cálido “gracias”.

Lo que yo hice: le escribí un correo electrónico al supervisor de un empleado de un supermercado que me proporcionó un servicio excepcional.

Día 3: Brinda una mano de ayuda:

Ofrécete como voluntario para barrer el frente de la casa de un amigo, ayuda a alguien a cambiarse de casa, o hasta ayuda a alguien con tareas del hogar, son excelentes maneras de quitarle un peso de encima a una persona. Inscríbete para ser voluntario en un evento en tu ciudad o anticípate a situaciones en donde puedas ayudar a otros.

Lo que yo hice: me ofrecí como voluntaria en un centro de desarrollo infantil en mi ciudad. Esta oportunidad me permitió conectarme con mi niña interna, apoyar a los maestros y estudiantes y dar algo de regreso a nuestro sistema educativo.

Día 4: Escucha verdaderamente:

Pon atención a lo que la gente dice cuando tú preguntas “¿Cómo estás?” En realidad esto puede ser un gran reto y, sin embargo, puede ser un gran catalizador para crear una conexión más profunda. Tal vez sientas que quieres compartir una solución o añadir tu opinión. Practica tomarte un momento para hacer una pausa, respirar y dirigir tu atención a lo que te está diciendo sin interrumpir el flujo de palabras. Aquellos que reciben este acto de generosidad se sentirán plenamente apoyados por el espacio sagrado que has creado para que ellos compartan contigo.

Lo que yo hice: escuché a empleados, amigos y familia con los oídos de mi corazón.

Día 5: Honra a la naturaleza:

Honra y reconoce a la tierra por todo lo que te da. En este día, considera la posibilidad de andar en bicicleta en vez de manejar tu auto, plantar flores en tu jardín, empacar tus compras en bolsas reciclables o levantar la basura que veas en el piso. Todo cuenta cuando pones en perspectiva que este es tu hogar, el que heredaremos de una generación a otra.

Lo que yo hice: Recogí basura en una vereda terminando con una sesión de meditación para conectarme con el medio ambiente como parte de mi cuerpo extendido.

Día 6: Toma tiempo para conectarte:

Conforme tus días se van llenando de compromisos, trabajo o actividades extracurriculares es fácil perder contacto con los seres amados. De manera intencional busca a un pariente o amigo que no hayas visto en un tiempo. Programa una cita para reconectarte o simplemente levanta el teléfono y llama.

Lo que yo hice: gracias a la tecnología, tuve la oportunidad de iniciar una conversación de mensajes de texto con amigos y familia que viven en la costa este y oeste, lo que nos permitió mantenernos en contacto aunque estemos muy lejos unos de otros.

Día 7: Cadena de favores:

Al combinar algo que te apasiona con el deseo de ayudar a la humanidad, puedes aportar generosidad en el mundo. Algunas maneras en que puedes pagarlo a otros puede ser: iniciar una cadena de favores haciendo algo para alguien que no conoces en una cafetería, estación de gasolina o supermercado; escribir una carta de recomendación; ceder el paso a otro conductor frente a ti cuando esperas en un alto; donar dinero a una causa en la que creas; o darle a alguien una sonrisa cariñosa y/o un abrazo para demostrar que te importa.

Los actos generosos son positivos para tu salud; cuando haces algo agradable para ti mismo y/o para otros tu corazón se activa. Es ahora tu turno de crear ondas positivas en el mundo a través de tus siete actos aleatorios de generosidad.”

Esther Fasja

Redacción

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