Usan drones especializados para evitar que los niños copien durante los exámenes

Copiar en la escuela no era un menester sencillo. Se trataba de un proceso riguroso que implicaba ponerse de acuerdo desde antes de iniciar el examen: desde con qué señas te ibas a comunicar con el compañero para responder acertadamente hasta la preparación de los acordeones más creativos y sorprendentes. No importaba la inversión del esfuerzo y del tiempo requerido para lograr el éxito en un examen… aún si sólo se trataba de estudiar desde un principio.

Por otro lado, los profesores debían estar alertas para cachar, en pleno acto de traición a la educación, a los alumnos y sus acordeones.  Tratando de separar a los alumnos, colocando exámenes diferentes entre los alumnos, etcétera.



Ahora, la ciencia se encarga de estar del lado del docente. En Luoyang, en China, han empezado a usar drones anti-trampas para exámenes. Estos drones están viajando a 500 metros de altura de donde se encuentra el examen, rastreando ondas auditivas a través de un auricular especializado. Si hay patrones de comunicación, entonces el drone es capaz de señalar el escritorio de donde surge el ruido, llevar al alumno hasta la puerta y confiscarle el auricular. El drone tiene un rango cercano de 1 kilómetro, y puede ser operado por vigiladores vía una aplicación de internet.

El objetivo de esta tecnología es desmotivar a los estudiantes a tomar el riesgo desde un primer lugar. En este distrito, a los alumnos que se les “cacha” hacienda trampa, se les castiga prohibiéndoles realizar el examen de finalización de curso hasta el próximo ciclo escolar (dentro de tres años).