Esta mujer deseaba ofrecer su vientre subrogado para dar a luz a su nieto

El tema del vientre subrogado es polémico, en especial cuando se trata de “prestar” el vientre a un familiar que tiene problemas para procrear. Y es que surgen incógnitas en función del materna y el paternaje: ¿quién se supone que va a ser la verdadera madre: aquella que brindó sus ovocitos o la que cedió el vientre?

A nivel genético, aquella mujer que proporcionó el óvulo es considerada la madre “original” del feto; sin embargo, aquella que cedió el vientre es la promotora del desarrollo neurobiológico y vincular del bebé. Desgraciadamente no existe una base legal que permita apoyar a estas mujeres cuyo vientre subrogado incubó a la vida.



Un ejemplo de este caso es el de esta mujer, de 59 años, quien pretendía fertilizarse los óvulos congelados de su difunta hija, y así dar a luz a su nieto. De acuerdo con el caso, la mujer pretendía llevar a cabo el último deseo de su hija, quien murió de cáncer a sus 28 años. Sin embargo, el tratamiento es considerado ilegal dado que “no había un documento explícito que indicara que la hija, en su último deseo de vida, deseara que su madre se convirtiera en la madre subrogada.”

Ouseley, el abogado de la mujer, explica que la hija había considerado de que su propia madre fuera la madre subrogada de su hija misma: después del tratamiento contra el cáncer, ella temió ser incapaz de dar a luz, así que empezó a investigar sobre el tema del vientre subrogado con el fin de que tanto sus padres como ella pudieran criar al bebé. Si bien ella no estaba casada ni tenía una pareja, formar una familia era increíblemente importante para ella.

Sin embargo, el cáncer empeoró; así que la hija firmó un contrato en donde explicaba que deseaba que sus óvulos se congelaran durante diez años (aunque nunca hubo una especificación sobre qué debía suceder con ellos). En consecuencia, cuando la hija fallece de cáncer de intestino en 2011, no se sabía qué hacer clínicamente con ellos, ya que ella nunca pidió que sus óvulos se le colocaran a su madre.

La razón por la que el juez negó la posibilidad de que la mujer de 59 años diera a luz al hijo de su hija, parece que no tiene que ver con una disputa moral ni la avanzada edad de ella, sino con la ausencia de consentimiento de la hija. Ante esta situación, la madre declaró en la corte que su hija “deseaba que sus genes lograran sobrevivir aún después de su muerte, y ella veía a los óvulos como entidades vivas en un limbo, esperando a nacer.” No obstante, a pesar de los esfuerzos, el juez negó los posibles deseos de la hija.

Y tú, ¿dejarías que esta pareja diera a luz a su nieto?

Fuente: The Guardian