El yoga en diferentes etapas de la crianza

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DURANTE EL EMBARAZO se producen cambios a nivel estructural, orgánico y emocional. Practicar YOGA es una excelente oportunidad para hacer el tránsito por estos cambios con armonía y equilibrio, y establecer un vínculo de comunicación entre madre y bebé, ayudando a vivir el embarazo de una forma más consciente, intensa y felíz. Algunos de los beneficios a nivel físico que experimentas con la práctica de Kundalini Yoga son: elasticidad, fortalecimiento del sistema nervioso, alivio del dolor de espalda, calambres, insomnio y diversos malestares típicos de la etapa. Con las técnicas de respiración y meditación aparte de ayudar a la madre a estar concentrada y no perder el contacto con su ritmo, logramos relajarnos, apaciguar la mente y llevar un embarazo traquilo, consciente y feliz.



YOGA POSTPARTO MAMÁ&BEBÉ es una manera de incentivar la mágica conexión que existe entre la mamá y su hijo. Permite a las mamás crear un espacio donde puedan recuperar su energía y su centro. Hacer ejercicio durante este periodo, como durante el embarazo, es muy importante, más que para recuperar su línea, trabajar a un nivel profundo y sutil estimulando todos los procesos auto regenerativos del cuerpo y conectándose con la fuente de poder y sabiduría interior que les ayudará a lo largo de la aventura como madre. Se puede empezar el yoga postnatal a la sexta semana después de un parto natural y dos meses después de una cesárea con autorización del médico. Estas clases son una oportunidad para realizar una actividad que sea en beneficio para las mamás y los bebés, creando un espacio de paz, unión consciente, amor y expansión. Mientras el bebé recibe estímulos a nivel auditivo, visual y táctil, la madre, con los ejercicios de yoga, las técnicas de respiración, y meditación, aprenderá a controlar su estrés y así le transmitirá seguridad y tranquilidad al bebé. Es importante mantenerse relajadas al contacto con él porque aún cuando no lo comprenda todo, es muy sensible a tus cambios de humor.

Lo ideal en estas clases es también crear una red de mamás que se apoyen, que compartan información, buscando un camino alternativo a los caminos ya trazados por la sociedad, en búsqueda de su propia voz y de su propio ritmo.

EL YOGA ES EN ESENCIA UNA RELACIÓN, y eso se pone de manifiesto con mayor contundencia, si cabe, durante el embarazo, ese tiempo en el que la vida de la madre está intimamente ligada a la del bebé. El yoga crea un estado de receptividad que nos permite aprender e introducir en nuestra vida, cambios duraderos.

Tener un hijo provoca una hermosa alquimia. Lo que el alma del hijo te aporta como madre y lo que tú aportas al alma de tu hijo los transformará a ambos a la vez. Tener un hijo es como vivir una oración, un estado de gracia extraordinario. El poder que se nos otorga a la mujer para crear una vida en nuestro cuerpo es de una grandeza inabarcable. En nuestra cultura, olvidamos con frecuencia que se trata de un milagro sagrado.

“Será tu propia experiencia la que irá directamente a tu corazón”

Servant of Peace-Servant of love

Esther Fasja