¡Cuidado! Esta es una razón por la que no te puedas embarazar

La reproductividad, a diferencia de la reproducción, es sólo una cualidad humana que permite reproducir a un ser similar a uno mismo con el fin de trascender. Cada vez que nos esforzamos en un sacar exitosamente un proyecto escolar o profesional, en planificar una familia o en procurar el bienestar de algún otro, estamos ejerciendo esta energía reproductiva.

Como energía de vida, la reproductividad brinda alternativas para alcanzar los más grandes deseos que una persona pueda tener. Por ello es importante traer a conciencia toda la información que influye en este proceso innato del cuerpo humano. En especial cuando se trata de planificar una familia.



Actualmente existen múltiples métodos de anticonceptivos, los cuales ayudan a prevenir la inserción del semen en el óvulo. Desde el más natural, que es el de la contabilización de la ovulación, hasta el más especializado, como el de las intervenciones quirúrgicas. De las más populares (e inclusive, usadas), se encuentra el condón, las pastillas anticonceptivas, el DIU, el anillo vaginal, entre otros. No obstante, antes de comenzar a usar alguno de estos métodos, valdría la pena conocerlos a profundidad.

Mientras que el condón es el único método anticonceptivo que previene a las Infecciones de Transmisión Sexual (ITS), los otros médicos artificiales se encargan de prevenir el embarazo mientras se está con una pareja estable (aunque se sigue recomendando realizarse regularmente pruebas de ITS).

Desgraciadamente algunos métodos anticonceptivos pueden resultar contraproducentes en un periodo de largo plazo. Entre ellos se encuentra la píldora anticonceptiva y el anillo vaginal, los cuales reducen la capacidad reproductiva de la mujer así como incrementar el riesgo de contraer cáncer.

De acuerdo con una investigación del Hospital Universitario de Copenhague (Dinamarca), la píldora tiene un efecto supresor de dos marcadores en la reserva ovárica, el de la hormona antimülleriana (AMH) y el del recuento de folículos primarios. En los análisis de 833 mujeres de entre 19 y 46 años de edad, con una incidencia de 70 por ciento del uso de pastillas anticonceptivas, la medición de AMH y de folículos primarios fueron de un 19 y 16 por ciento menor en las usuarias de la píldora, así como un volumen ovárico 52 por ciento menor.

Kathrine Birch Petersen, coatura de la investigación, explica que los resultados muestran el estado de las participantes cuando están tomando la píldora, por tanto, se sospecha que si dejan de tomarla, los efectos se revertirían: “El problema es cuando tomas la píldora debido a la supresión hormonal, no puedes ‘sentir’ tu propio cuerpo, de manera que no sabes si estás entrando a la menopausia o si todavía eres fértil.”

Para la investigadora es indispensable realizar mayores estudios en relación con los efectos secundarios y la recuperación de los ovarios tras las píldoras: “Es poco probable que la pastilla cambie los parámetros para el agotamiento de los ovocitos, pero sin duda varía la apariencia de los ovarios y la secreción de AMH”.

En caso de estar planificando (o no) una familia, es indispensable acercarte a un médico para conocer cuáles son las alternativas más viables para ejercer en ti, la reproductividad cualitativa del humano.