Este es el mensaje que niños huérfanos de África quieren que escuches para nutrir la amabilidad, la amistad y la danza

“¿Cómo es que puedes vivir tanto tiempo sin haberlo comprendido? Esta obsesión en ti es un desperdicio de vida. Podría gastarse en hacer que las cosas sobrevivan, en apreciar a la naturaleza, en nutrir la amabilidad y la amistad, en danzar. Deberías sentirte   con suerte en el amor, si me lo permites decir.”

Only Lovers Left Alive (2013)



En su libro To Have or To Be? (¿Tener o ser?), Erich Fromm dedica una vasta reflexión acerca de la diferencia entre existir en función de los bienes materiales que se poseen, y existir en una maravillosa conexión mente-cuerpo permitiendo una realidad en el aquí y en el ahora. Es en esta disonancia cognitiva la que permite dar un nuevo enfoque a aquellos retos y conflictos que pueden albergar en nuestro día a día.

Fromm explica que vivir en el modo de “tener”, la existencia sigue a la naturaleza de la propiedad privada: “En este modo de existencia lo único que importa es mi adquisición de propiedades y a un derecho ilimitado a mantener todo lo que he adquirido. El modo tener excluye a otros”. Mientras que el modo ser “significa renovarse a uno mismo, a crecer, a dejarse fluir, a amar, a trascender de la prisión de nuestro ego aislado, a interesarse, a priorizar, a dar.”

Sin embargo, para comprender esta discrepancia, entre la máscara y la realidad, es indispensable identificar y comprender nuestros miedos que provocan en nosotros ira, aislamiento, tristeza, malestar, envidia, hipocresía, entre otros. Y entonces, de ese modo descubrir cómo “nuestras motivaciones conscientes, ideas y creencias se doblegan a información falsa, coartadas, pasiones irracionales, racionalizaciones, prejuicios, en donde se fragmenta la verdad entre una especie de seguridades falsas. […] Lo que está reprimido es el conocimiento de la realidad, el conocimiento de lo que es verdad.”

Es decir que todos somos capaces de vivir en el modo ser sin importar raza, religión o creencias cosmovisuales. Un ejemplo de esta increíble capacidad humana es el siguiente video, en donde un grupo de niños huérfanos de Uganda, África, deciden mandar un mensaje trascendental al mundo. A pesar de la pobreza extrema en la que vive este país africano, estos niños deciden “hacer que las cosas sobrevivan, apreciar a la naturaleza, nutrir la amabilidad y la amistad, a danzar” (Only Lovers Left Alive, 2013).

¿Qué no podríamos aprender de este increíble video de amor y trascendencia humana?

 

Oh What Love – Be Exalted