“Sólo respira”, en este video los niños explican cómo aprender a controlar el enojo

La frustración es un elemento que alberga al cuerpo en el momento de una crisis. En ocasiones, cuando el nivel de esta emoción se encuentra lo suficientemente presente, provoca buscar soluciones alternativas; sin embargo, en otros momentos, cuando el nivel sobrepasa los límites de la consciencia, la frustración se convierte en enojo, provocando conductas que ponen en riesgo tanto a uno como a sus seres queridos. Peleas, gritos, insultos, abuso físico, entre otros, son sólo algunos de los síntomas de los desbordantes picos de la frustración.

Como una medida de contención y prevención de violencia, la cuarta ola de psicología planea brindar el desarrollo de herramientas que ayuden a regular la frustración, y así canalizar esa energía en función del bienestar integral de un individuo. La manera de lograrlo es a través del mindfulness, esta increíble fuerza de voluntad para vivir en el aquí y en el ahora, y la cual se dedica a desmenuzar las emociones en sensaciones corporales: ¿en dónde empiezo a sentir la frustración?

Al comprender el enojo como el resultado de una interpretación sinfónica entre el medio ambiente, el cerebro y reacciones fisiológicas como reflejos instintivos, nos damos cuenta del poder (en la neocorteza cerebral) para regularnos antes de explotar y actuar en función de la frustración. ¿La manera de hacerlo? En el siguiente video, un grupo de pequeñxs se encargan de explicar cómo regular el enojo a través del mindfulness.

Redacción

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