Por qué tus hijos no deberían de ver nada de televisión en la noche

En los últimos años diferentes estudios científicos han descubierto que la luz de las pantallas en la noche perturba el ritmo circadiano y la producción natural de melatonina, la llamada hormona del sueño. Esto es especialmente importante porque al no descansar de manera adecuada se desgasta el sistema inmune y se desencadenan una serie de posibles enfermedades a mediano y largo plazo. Según el psiquiatra William Dement, la calidad del sueño es el predictor más importante a la larga para la salud general, más importante que el ejercicio o el tabaco.

Un estudio realizado por científicos australianos mostró que las personas que entran en el grupo porcentual que más TV ven, tienen 61% más probabilidades de morir antes que las personas que ven menos televisión, esto incluso cuando se ejercitan. El estudio halló que por cada hora viendo TV en personas mayores de 25 años se reduce la expectativa de vida por 22 minutos.



Los efectos negativos de la TV antes eran adscritos al sedentarismo, pero actualmente parece más probable que se trate de la perturbación que tiene la luz azul de las pantallas sobre los ciclos de melatonina. Se pueden utilizar goggles que filtran la luz azul, pero es más sencillo y en general más sano simplemente no ver TV en la noche.

Si a esto le sumamos la calidad de la TV comercial, una forma de comida chatarra de la mente, queda muy claro que los niños no necesitan ver mucha televisión y lo mismo ocurre con los gadgets, que si bien pueden tener aplicaciones educativas tampoco necesitan ser utilizados mucho tiempo todos los días.