¿Hemos estado defecando de una manera errónea? Estudio lo confirma

Defecar no es uno de los temas más populares dentro de una charla cotidiana ni de una investigación científica. Pocos irreverentes se han atrevido a hablar, detalladamente, del tema; entre ellos, Montaigne, Sigmund Freud y hasta unx que otrx padre cuidando a su bebé o niñx. Sin embargo, ¿realmente cuál es la importancia de nuestra higiene gastrointestinal?

De acuerdo con Giulia Enders, estudiante de doctorado en medicina micriobiológica, la vida de los microorganismos que habitan en los intestinos son indispensables para la salud integral de un individuo:



Hay una increíble cantidad de bacteria en los intestinos, los cuales se dedican a mantener saludablemente un balance. Sin embargo, al estar en desbalance, éstas pueden ser causas influyentes en enfermedades crónicas, tales como la obesidad o la enfermedad de intestino inflamado. Además, la data sugiere que estas bacterias también se asocien con enfermedades psiquiátricas, así como problemas del estado de ánimo. Sin embargo, es necesaria investigaciones más profundas sobre el tema.

De modo que, para mantener en equilibrio al hábitat bacteriano en nuestros estómagos, es importante consumir alimentos que fomenten este balance; como por ejemplo, la comida probiótica. Éstos se encargarán de fomentar el balance necesario para optimizar los procesos basales del cuerpo y la psique. Pues inclusive, a la hora de comer, el cuerpo libera dosis significativas de la morfina natural más poderosa, el opiorfina. Además, la bacteria contiene dos terceras partes del sistema inmunológico – prácticamente kilos -, las cuales se encargan de combatir patógenos que afectan a nuestro proceso digestivo, la formación de energía, la producción de hormonas y la estructura del estado de ánimo.

El cuidado del óptimo funcionamiento del cuerpo bacteriano también depende, créalo o no, de la manera en que se defeca. La doctora Enders explica que nuestra costumbre de defecar sentadxs es completamente errónea y nociva. Para ella, la manera más natural y saludable es en cunclillas; ya que el mecanismo de cerradura del ano no está diseñado para abrirse completamente al sentarse o pararse: “como una manguera retorcida”. De ese modo, al encontrarse en cunclillas permite generar menos presión en el fondo: “Hay 1.2 miles de millones de personas alrededor del mundo que al defecar en cunclillas, presenta una menor incidencia de diverticulosis y menos problemas con hemorroides. Pero en occidente, nosotros exprimimos el tejido intestinal hasta que eso salga de nuestros interiores.”