TOP: 15 hábitos alimenticios que te harán vivir más tiempo

En la búsqueda de la vida eterna, varios estudios descubrieron que no es necesaria una dieta con base en sangre, pero de una serie de prácticas y rituales alrededor de la comida. Para llegar a esta conclusión, Health.com se dedicó a analizar los usos y costumbres culinarios de las regiones llamadas “zonas azules”, las cuales son los lugares con altos niveles de longevidad en el planeta; como por ejemplo, Ikaria (Grecia), Sardinia, Península de Nicoya (Costa Rica), Okinawa (Japón), Loma Linda (California, EE.UU.).

Estos lugares, lejos de contabilizar calorías, consumir calorías o proteínas para controlar el peso, lo que consiguen es mantener un equilibrio entre psique (alma) y soma (cuerpo) a través de la alimentación. Por ello es importante tomar en consideración cuáles son los alimentos que influyen, positivamente, en nuestro tiempo de vida:



Procura que el 95 por ciento de tu comida sean plantas. Vegetales o frutas, crudas o secas. La mayor variedad de comida natural al día extiende la vida un promedio de cuatro años.

No consumas carne más de dos veces a la semana. Date la oportunidad de saborear otros platillos, como pollo, puerco o pescado.

Procura consumir constantemente mariscos o pescado que no estén expuestos a altos niveles de mercurio u otros químicos; tales como sardinas, achoas…

Reduce los niveles de lácteos, tales como la leche de vaca. En su lugar, procura consumir más calcio de las plantas, de la leche vegetal o de cabra.

Disfruta de tres huevos por semana, mezclados con alguna fruta o verdura para fortalecer lo saludable.

Añade diariamente media taza de semillas cocinadas, tales como las lentejas, garbanzo, frijoles, etcétera. En promedio, las semillas cuentan con 21 por ciento de proteínas y 77 por ciento de carbohidratos complejos y poca grasa, las cuales se encargan de proporcionar gran parte de las vitaminas y minerales que el cuerpo necesita.

Disminuye el consumo de azúcar sintética o artificial. En su lugar, usa endulzantes naturales como la miel.

Convierte en tu snack favorito un puñado de almendras o nueces, las cuales se encargan de reducir el colesterol malo en el cuerpo.

Incrementa los niveles de agua diaria. Agua simple.

En caso que bebas alcohol, escoge vino tinto, ya que éste ayuda al sistema a absorber oxidantes en el cuerpo. Además, ayuda a reducir el estrés.

El té verde ayuda a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares y diferentes tipos de cáncer. También puedes contar en tu repertorio con Romelia, diente de león, y otras plantas con propiedades antiinflamatorias.

Un café sin azúcar ayuda a reducir el riesgo de enfermedades degenerativas, como la demencia y el Parkinson.