¿Qué le pasaría a nuestro cuerpo si sustituyéramos el refresco por agua de coco?

Uno es lo que come, o eso afirma la vox populi. Es decir que si uno come fritangas y garnachas, probablemente el cuerpo se adaptará a la necesidad de acumular el exceso de grasas y carbohidratos; por otro lado, si uno come balanceado entre frutas, verduras, granos, lácteos y proteínas, probablemente el cuerpo obtendrá una complexión más delgada y saludable.

Desgraciadamente, la comida chatarra es nocivamente adictiva: ya sea la bolsa de unas papas fritas o el sabor dulzón y gasificado de un refresco. Por ello, una vez que aceptamos ser víctimas de ese gusto culposo que termina por afectar a nuestro cuerpo, podemos ser capaces de tomar una decisión importante: seguir consumiendo sin culpa alguna (a pesar de los daños evidentes en el cuerpo) o encontrar alternativas saludables para una alimentación balanceada y deliciosa.



Coconutwater

Por ejemplo, una alternativa viable al alto consumo del refresco puede ser el agua de coco. Además de deliciosa, esta bebida natural tiene un efecto increíble en el cuerpo, los cuales te los compartimos a continuación:

Fortalece al sistema inmunológico íntegramente.

Elimina las bacterias que se ubican en las vías urinarias, limpiando los canales de la vejiga y combatiendo aquellas infectadas.

Es un diurético natural que combate enfermedades renales, cálculos o arenillas.

Ayuda a mantener una salud bucal.

Combate los síntomas de la gripa, tos y resfriados.

Se trata de una bebida energetizante natural.

Estimula a la producción de hormonas en la glándula de la tiroides, por lo que mejora el tratamiento del hipotiroidismo.

Gracias a sus niveles de fibra, es un líquido para el funcionamiento óptimo de la digestión.

Brinda una sensación de saciedad, generando que se consuma menos cantidad de alimentos (y por tanto, se asocia con el descenso de peso).

Mejora el cutis al empapar un algodón limpio con agua de coco y al aplicarlo sobre la piel con movimientos suaves y circulares.

Reduce el riesgo de enfermedades cardiovasculares, como la hipertensión.

Ayuda a recuperar la hidratación necesaria tras una serie pesada de deporte o actividad física.

Disminuye los síntomas de las resacas al haber bebido alcohol en exceso.