La ciencia encuentra posible solución de las enfermedades transmitidas de madres a hijos

Investigaciones pasadas demostraron que algunas de las enfermedades de las madres se transmiten a sus hijos, lo cual traía, en consecuencia, otros problemas tanto emocionales como familiares.

Con el paso del tiempo se descubrió que esta herencia maldita podía erradicarse con nuevas investigaciones y estudios al respecto. Una nueva técnica que editaba el ADN mitocondrial en ratones, lo cual podría replicarse en humanos, ayudó a prevenir la transmisión de la enfermedad de madres a hijos.



Antes es necesario explicar que la mitocondria está compuesta de pequeñas células encargas de generar energía química para realizar las funciones más esenciales del cuerpo humano. Esta energía es la que permite establecer una comunicación entre las células cerebrales y las células musculares, permitiendo así la motricidad gruesa. Sin embargo, algunos defectos pueden afectar a los componentes celulares y, por tanto, la comunicación entre ambos tipos de células. Estos defectos son derivados de enfermedades mitocondriales.

Este tipo de enfermedades presentan distintos síntomas según la persona, aunque se caracteriza principalmente por: pobre desarrollo muscular y debilidad, discapacidad neurológica, auditiva y visuales; enfermedades cardiovasculares, gastrointestinales y respiratorios; entre otros.

Actualmente, el Salk Institute for Biological Studies en EE.UU., explica que hay una nueva técnica que puede eliminar las mutaciones mitocondriales de los embriones en las primeras etapas, dejando intacta su mitocondria. De ese modo, se plantea liberar a los niños de este tipo de enfermedades hereditarias.

Los investigadores usaron dos diferentes tipos de enzimas (o núcleos) dentro de las células, permitiendo cortar ramificaciones específicas del ácido nucléico (como unas “tijeras moleculares”). De hecho, se estudiaron estas tijeras moleculares en los ratones con dos diferentes tipos de ADN mitocondrial (mtDNA), pudiendo reconocer y cortar la enfermedad del mtDNA. Los resultados fueron sorprendentes: las crías de los ratones nacieron saludables, desarrollando una adultez natural sin enfermedades.

Pradeep Reddy, autor de la investigación, explica que aunque no se elimine el 100 por ciento de las copias mutadas del mtDNA, se puede reducir significativamente el porcentaje de riesgo de contagio en la siguiente generación.

Es verdad que los resultados en ratones son comprometedores; sin embargo es importante recordar que falta recorrer un amplio camino para extrapolar los resultados en humanos.