¿Cómo ven los bebés los primeros meses?

Existe una teoría del enfoque evolucionista que intuye que hace muchísimos años el embarazo llegó a durar alrededor de 18 meses. Durante este periodo, el bebé era capaz de desarrollar la mayoría de sus recursos para que, a la hora del parto, tuviera más probabilidades de sobrevivir por su cuenta. Sin embargo, el estilo de vida de una mujer embarazada durante 18 meses provocó que, como método de supervivencia, el proceso del embarazo evolucionara reduciendo el tiempo de estancia del bebé en el vientre materno.

Los resultados fueron claros: los bebés nacieron con menos herramientas desarrolladas para sobrevivir por su cuenta. Una de las afectaciones de la evolución parece ser que fue la vista.



Al nacer, una persona no goza de una vista tan clara como la de un adulto; sino percibe cambios a través de la intensidad de la luz, como destellos, reflejos, la luz tras la oscuridad total, puntos de contraste, etcétera. Gira la cabeza hacia el foco de luminosidad, observando sólo a los objetos que están a 20 centímetros de sus ojos (más allá, sólo ve borroso) y distingue en una escala de blanco, negro y gris. 

Uno de los primeros objetos que estx recién nacidx verá de manera concreta es aquella figura que se encarga de alimentarlo, cuidarlo y procurarlo. Será esta figura con la que empezará a asociar con una serie de sensaciones placenteras, como la voz, el tacto, el calor, la saciedad del hambre, etcétera.

Con el paso del tiempo, podrá diferenciar los objetos contrastados por el color y la luminosidad. Inclusive se fijará especialmente en los rostros que lo rodean, espejeando sus muecas y rostros. Sin embargo, aún no logra ver con claridad ya que todavía no puede enfocar los dos ojos al mismo tiempo en el mismo lugar.

Hacia los dos meses de vida, entre las ocho y diez semanas, ya puede seguir un objeto en lento movimiento y a una distancia de entre 30 y 60 centímetros. Dado que ahora hay un fortalecimiento muscular y por tanto un mayor control de la cabeza, ahora probablemente percibe los contornos de los objetivos y descubre sus manos. Es decir que a partir de la décima semana, es capaz de percibir los detalles, enfocar casi a cualquier distancia, desarrollar la coordinación vista-tacto al grado de descubrir la utilidad para manipular su entorno.

En cuanto cumpla los tres y cuatro meses de vida, el bebé habrá aumentado el control muscular del ojo, permitiendo agudizar su vista al seguir y discriminar objetos con fondos de un mínimo contraste.

A partir de ahora, entre los cuatro y seis meses, la visión del color empieza a desarrollarse, lo cual permite que reconozca los objetos según su tonalidad. Ahora empieza a buscar con la mirada y a ver a más distancia. Eventualmente, a partir de los siete meses, puede observar fijamente los objetos pequeños y a percibir con mayor profundidad según colores, tamaños y velocidad.

La vista se trata de un proceso de adaptación y aprendizaje, por lo que se requiere de un intercambio entre el entorno y el bebé para que su desarrollo se realice óptimamente.