TOP: 3 posiciones para ayudar a eructar a tu bebé

Ser una madre o padre primerizxs no es nada sencillo. En especial cuando nuestros ejemplos de maternidad se encuentran lejos de unx. Y es que, a pesar de dedicarnos a estudiar día y noche para “sacar un diez como mamá y papá”, terminamos dándonos cuenta que no sabemos nada de maternidad cuando nuestrx pequeñx llora.

En especial cuando se trata de una técnica de amamantamiento, donde se previene el paso de aire al estómago a través de la toma lactante. “¿Cómo puedo quitarle el gas?”, “¿Cuál es el mejor método para que eructe y no tenga cólicos?”, “¿Qué pasa si mi bebé no eructa?”. Son una vorágine de asunciones que, ante el estrés, puede bloquear nuestro pensamiento lógico para su bienestar.



Aunque no existe una técnica para eliminar los flatitos, sí es importante tomar en consideración que a medida que los recién nacidos crecen, empieza a tener una musculatura más madura, facilitando la eliminación de los gases por sí solos. Además que, no todxs lxs bebés se acomodan con una postura en específico para hacerlx eructar. Estas son algunas de las posturas útiles para ti y tu bebé:

Siéntate erguidx, apoyando al bebé contra el pecho de manera que su barbilla esté reposando sobre tu hombro. Y mientras que con una mano sostienes al bebé con una mano, con la otra dale palmadas suaves en la espalda. En caso de ser posible, siéntate en una mecedora.

Sienta al bebé en tu regazo o sobre las rodillas. Sostén tanto el pecho como la cabeza del bebé con una mano, apoyando la barbilla (no la garganta) en la palma de la mano y la muñeca sobre el pecho del bebé. Utiliza la otra mano para darle palmadas suaves en la espalda del bebé.

Coloca al bebé boca abajo sobre el regazo. Sostén la cabeza del bebé, asegurándote que quede más alta que el pecho. Dale palmadas suaves en la espalda.

Recuerda que si el bebé se encuentra inquieto mientras le das de comer, procura dejar de alimentarlo, hazlo eructar y vuelve a alimentarlo de nuevo. Puedes hacer eso por cada 60 o 90 ml de leche o cada vez que cambie de pecho. En caso que el bebé sea proclive a los gases (por reflujo gastroesofágico), intenta hacerlo eructar por cada 30 ml de leche o cada cinco minutos de amamantamiento.

En caso que el bebé no eructe al cabo de pocos minutos, cámbialo de postura e intenta hacerlo eructar durante unos minutos más antes de volverlo a alimentar. Es importante que, para evitar que tenga cólicos, eructe después de cada toma. Además, recuerda que durante los primeros seis meses, necesitas mantener al bebé en una postura erguida durante quince minutos inmediatamente después de su alimento, ya que esto impedirá el reflujo de la leche.