Los embriones femeninos tienen más riesgo de morir durante el embarazo

Descubrir el sexo de tu bebé es uno de los momentos del embarazo más emocionantes que tanto un padre como una madre pueden experimentar.  El sexo de cada unx de nuestrxs hijxs representa un equilibrio en la estructura de una familia, una energía sanadora en la prevalencia de la humanidad. Sin embargo, ¿hasta dónde influye la decisión de la naturaleza para que procreemos un niño o una niña?

De acuerdo con un enfoque evolutivo, la naturaleza hace una pequeña diferencia a la hora de brindarle sexo a los neonatos. Normalmente asumimos que existe un 50 y 50 por ciento de tener un niño o una niña; sin embargo, en la práctica, por cada 100 niñas recién nacidas en el mundo, hay entre 103 y 107 niños.

Esto, además de eternalizar la lucha entre sexos, parece ser sumamente injusto con el sexo de las mujeres; no obstante, al observar con atención las conductas humanas, este evento tiene, realmente, un fin de supervivencia:

De acuerdo con el biólogo Steven Orzack, existe un desbalance sexual (y por tanto, poblacional) a la hora del nacimiento ya que los embriones femeninos tienden a fallecer más seguido en el útero que los masculinos. Sin embargo, este desequilibrio va regularizándose conforme los varones no logran sobrevivir el evento colisionante del nacimiento o tienden a desarrollar anormalidades, enfermedades semanas después del alumbramiento.

Para este científico, las evidencias sugieren que hay diferentes maneras en que tanto hombres como mujeres presentan cierta vulnerabilidad a lo largo del desarrollo. Mientras que las mujeres sobreviven ante eventos catastróficos, traumáticos en el día a día y se encargan de preservar la humanidad, los hombres tienden a tomar más riesgo con actividades violentas falleciendo con más normalidad. De ese modo, el excedente de la población masculina se regulariza con la minoría de la población femenina, generando un equilibrio ideal para la reproducción (y continuidad de la raza humana).

Esta teoría, enfocada en la perspectiva evolutiva, permite observar y analizar creencias, pensamientos, sensaciones y conductas asociadas con el desarrollo de un bebé como hombre o mujer. El video a continuación explica a más profundidad el desequilibrio que pone en balance a la humanidad:

 

Dale click aquí para descubrir lo que un neurólogo pediatra dice al respecto. 

Redacción

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