Impactantes imágenes de cómo los bebés reciben el humo del tabaco

Desde la década de los ochenta, la ciencia nos reveló los efectos negativos del tabaco (ynicotina) en nuestro cuerpo así como en el del bebé en el vientre materno. El consumo del cigarro se encontró asociado con cáncer de pulmón y garganta, deformaciones prenatales, entre otros. Por esta razón se recomendó entonces que las mujeres embarazadas se abstuvieran de fumar durante el periodo de embarazo.

Este impacto del humo del cigarro en el desarrollo del feto nunca estuvo tan claro como hasta ahora. Gracias a la investigación de Nadja Reissland de Durham University (Reino Unido), se logró descubrir con detalle cómo el humo afectaba a los bebés de 20 mujeres embarazadas, quienes fumaron alrededor de 14 cigarros al día durante 36 semanas.



Reissland explica que un feto saludable empieza a tocarse la cabeza y el rostro, a mover la boca y a explorar cada una de las partes del cuerpo. Y conforme el Sistema Nervioso Central continúa desarrollándose, dándoles un mayor control sobre el cuerpo, estos movimientos tienden a disminuir. Sin embargo, los fetos cuyas madres fumaron durante el embarazo continúan tocándose y realizando movimientos bocales: “Se necesita un estudio aún más extenso para confirmar estos resultados e investigar efectos específicos, incluyendo la interacción entre el estrés materno y el humo del tabaco.” Esto sugiere que el humo podría retrasar el desarrollo del Sistema Nervioso Central.

Para comprender un poco más este hecho, te compartimos un video donde Reissland explica su estudio con más profundidad. Y es que, lo que ella pretende no es satanizar ni señalar a la madre que fuma (ya que tiene una adicción difícil de dejar), sino brindarle la educación y las herramientas necesarias para que abandonen su propia adicción.