El dúo homosexual Dolce & Gabbana en contra de la concepción in vitro y la adopción en parejas del mismo sexo

El pasado fin de semana, los famosos diseñadores de la casa Dolce & Gabbana, Stefano Gabbana y Domenico Dolce, llamaron la atención debido a un artículo publicado en la revista italiana Panorama. En ella, estos titanes de la moda clarificaron su posición en contra de cualquier tipo de concepción que no fuera aquella de la familia tradicional (reproducción natural entre un hombre y una mujer).

Para ellos, la única familia verdadera es la formada por un hombre y una mujer, ya que “la vida tiene su ritmo natural y hay cosas que no deben cambiarse”. Es decir que ellos desaprueban la amplia variedad de alternativas de concepción, como el alquiler de vientres, lxs bebés in vitro o inclusive la adopción (en especial en parejas homosexuales) dado que no forman parte de la naturalidad humana:



Nos oponemos a las adopciones por parte de parejas homosexuales. La única familia que existe es la tradicional. Nada de procedimientos químicos o úteros de alquiler: la naturaleza tiene su propia manera de fluir, hay cosas que no deberían ser alteradas.

Este dúo, conocidos por su homosexualidad pública, ejerció su libertad de expresión al declarar su posición frente a dichas alternativas conceptivas. No obstante atravesaron la línea tan delgada entre la libertad y la emisión de juicio al catalogar a lxs niñxs in vitro como “hijos químicos y sintéticos hechos en laboratorios”. En consecuencia, estos famosos in vogue recibieron una sin fin lista de críticas.

Personas públicas como Elton John, Ricky Martin, Ryan Murphy, John Barrowman, entre otros, no sólo han llamado la atención a esta “manera arcaica de pensar”, también piden realizar un boicot en contra de la casa de moda.

Entre ellos, el cantautor Elton John realizó una publicación en la red social Instagram para declararse en contra de la opinión de Dolce & Gabbana:

Cómo se atreven a referirse a mis preciosos niños utilizando la palabra ‘sintético’. Es una vergüenza que se atrevan a señalar los tratamientos de fecundación in vitro con su dedo lleno de prejuicios, cuando son un milagro que ha permitido a un montón de personas cariñosas, tanto heterosexuales como homosexuales, cumplir su sueño de tener hijos. Su arcaica manera de pensar no tiene cabida en estos tiempos, al igual que su ropa. Nunca más volveré a usar Dolce&Gabbana. ¡Boicot contra Dolce&Gabbana!

Mientras tanto, la actriz Sharon Stone, madre adoptiva, también ejerció su derecho a la expresión libre:

Tenemos que atajar este tipo de crueldad hacia niños que necesitan y quieren familias y hogares acogedores y llenos de cariño. Debemos hacer frente a este tipo de comentarios pensando para nosotros mismos: ‘¿Cómo puedo ayudar a un niño que lo necesite, cómo puedo hacer aún más por los niños de este mundo que necesitan y se merecen algo mejor?’. El tiempo que invertimos en criticar este tipo de mentalidad cerrada es tiempo perdido y que podría ser invertido repartiendo amor allá donde se necesita. Criticar la medicina moderna que consigue que personas cariñosas se conviertan en padres cariñosos es criticar todos los milagros de la medicina moderna

Los diseñadores de la casa Dolce&Gabbana, Stefano Gabbana y Domenico Dolce, han querido matizar sus polémicas declaraciones calificando a los niños concebidos mediante fecundación in vitro de “sintéticos” asegurando que su intención no ha sido en ningún momento juzgar las decisiones de otros.

Ante esta respuesta, el dúo italiano hizo declaraciones que procuraron matizar sus opiniones iniciales:

Nosotros hablamos de nuestra forma de ver el mundo, pero de ningún modo nuestra intención era la de juzgar las decisiones de otras personas. Creemos en la libertad y en el amor”. […] Yo hablé desde mi punto de vista personal, sin juzgar las decisiones de otros. […] Nunca fue nuestra intención juzgar las decisiones de otros. Creemos en el amor y en la libertad. Creemos firmemente en la democracia y en el principio fundamental de la libertad de expresión que la sostiene. Hablamos de nuestra forma de ver la realidad, pero nunca fue nuestra intención juzgar las decisiones de otras personas.

Este tipo de declaraciones, donde se emiten juicios a través del lenguaje casi inconsciente, abre la posibilidad de generar reflexiones al respecto. Por ello no podemos quedarnos en la indignación que genera este tipo de comentarios; necesitamos ir más allá: ¿este tipo de comentarios  respetan  el derecho humano de cada individuo en favor a la sexualidad plena y sana, una reproducción respetada y empoderada, una orientación sexual libre, amor filial sin restricción? Si sí o no, ¿unx, dentro de nuestros límites, qué puede hacer al respecto?