Un nivel elevado de testosterona en el útero puede provocar autismo

El autismo, trastorno de desarrollo, es una condición que se genera durante el periodo inicial del embarazo. Se relaciona con una tendencia a ser extremadamente sensibles ante algunos estímulos, a tener complicaciones a la hora de socializar, a repetir movimientos repetitivos o palabras (ecolalia), a comunicarse a través de gestos en vez de palabras, a ignorar el contacto visual con otras personas, a angustiarse por ruidos fuertes o cambios de rutina, entre otros. 

Aunque no se conoce la causa específica del autismo, éste se vincula con una interrupción en el desarrollo de las cortezas cerebrales del feto. La American Academy of Pediatrics sugiere que puede producirse por una incidencia de factores genéticos, ambientales y estilo de vida de la madre. Sin embargo parece haber otro factor influyente en la aparición de este trastorno. 



De acuerdo con un estudio de la Universidad de Cambridge, los niños que están expuestos a altos niveles de hormonas masculinas en el vientre materno, tienden a desarrollar autismo. El objetivo de la investigación es encontrar por qué hay cinco veces más hombres que mujeres con el diagnóstico de esta condición. 

Durante la investigación, se estudiaron muestras de 217 fluidos amnióticos, donde 128 niños fueron diagnosticados con autismo espectro. El factor común de ese último grupo fue la incidencia de altos niveles de testosterona (y otras tres hormonas esteroides); mientras que los niveles bajos de esas hormonas no se relacionaban con el desarrollo del trastorno. 

El profesor Simon Baron-Cohen, autor del estudio, explica que la excesiva presencia de la testosterona es uno de los biomarcadores no genéticos que pueden inducir al autismo: 

Los resultados son particularmente impresionantes porque también se encontró esta situación en subgrupos del autismo, como el Síndrome de Asperger. Sin embargo, estos resultados no deben ser tomados como una razón para aventarse hacia los bloqueadores de esteroides como tratamiento; ya que esto podría tener efectos secundarios indeseables, sin asegurarse el cambio que pueda generar en el desarrollo cerebral del feto.

De acuerdo con los científicos, el autismo no es una patología; por lo que, los niños autistas tienen una mejora cuando reciben un tratamiento temprano y adecuado. Incluso, los estudios indican que probablemente la intervención médica pueda ayudar a los niños autistas puedan a generar los biomarcadores faltantes, y así evitar el trastorno.