¿Cuáles son los efectos negativos (y nocivos) de los fármacos para el reflujo gástrico?

¿Qué pasa cuando un medicamento que, en teoría nos protege, es el encargado de una serie de enfermedades asociadas con la anemia, depresión, demencia o daño neurológico?

Unx puede imaginarse que un fármaco preventivo de episodios molestos de reflujo gástrico es la mejor opción para mejorar la salud nutrimental. Sin embargo, cuando se habla de ciertos antiácidos es mejor tener más cuidado. En especial si se trata del Omeprazol. Esta llamada de atención se deriva de un estudio reciente que vincula la ingesta prolongada de este medicamento (entre otros de la misma índole) con la carencia de la vitamina B12.



¿Qué efectos tiene el Omeprazol en el cuerpo?

El ácido gástrico es un elemento clave para la liberación de vitaminas de los alimentos, permitiendo la absorción de ciertas proteínas. No obstante, si el ácido del estómago disminuye (con el uso cotidiano de estos fármacos), también lo hace la absorción completa de la vitamina. Este déficit prolongado puede derivarse en los malestares antes mencionados.

Investigaciones anteriores habían demostrado una correlación entre el consumo prolongado de este tipo de medicamentos y deficiencia de la vitamina B12; sin embargo no eran estudios con base en análisis poblacionales. En consecuencia, Kaiser Permanente evaluó esta relación con un grupo de 25 956 pacientes diagnosticados con déficit de esta vitamina, los cuales fueron comparados con 184 199 personas sin este trastorno. Para el estudio se controló la exposición a fármacos antiulcerosos, como inhibidores de la bomba de protones y antagonistas de los receptores H2 de la histamina (Omeprazol, Exomeprazol, Ranitidina y Famotidina).

La investigación, publicada en Journal of the American Medical Association, explica que las personas que consumieron diariamente el medicamento de Omeprazol durante dos o más años, tenían un 65 por ciento más de probabilidades de tener niveles bajos de vitamina B12, en comparación con el grupo que no había ingerido este fármaco durante un periodo prolongado; aquellas que ingirieron Exomeprazol tenían un 25 por ciento más de riesgo de este déficit vitamínico.

Fernando Carballo, el presidente electo de la Sociedad Española de Patología Digestiva, comenta que este estudio es un hallazgo epidemiológico interesante; sin embarg es importante comprender que no es necesario satanizar al medicamento, sino saberlos utilizar correctamente:

El problema es el sobreuso en pacientes polimedicalizados para la protección gástrica. Muchas veces no son necesarios. Sin embargo es un tipo de fármacos muy recetado. La estimación es que alrededor del 10 por ciento de la población toma estos medicamentos diariamente y probablemente están mal indicados en un tercio de los casos. […]El omeprazol es el segundo principio activo más prescrito en nuestro país después del paracetamol y por encima del ibuprofeno. Se ha recetado como si fuera sal de frutas. Y no es un problema sólo del médico, como es de venta libre, se ha autoprescrito de una manera excesiva.

Los expertos insisten en que no hay que confundir este tipo de fármacos con otros denominados genéricamente antiácidos, los cuales sirven para eliminar puntualmente la acidez tras una ingesta excesiva. Por ejemplo, el bicarbonato de sodio.