Aquí te decimos cómo reducir los síntomas del síndrome premenstrual

Antojos inexplicables, somnolencia o cansancio excesivo, brotes de acné, sensación de estar inflamada o hinchada, sufrir de una sensibilidad extrema (tanto física como emocionalmente) y dolores de cabeza, oscilar entre estados anímicos contradictorios como la irritación, confusión, tristeza, desolación y frustración, experimentar alteraciones en el ciclo del sueño, tener constantes autosabotajes en relación con nuestra autopercepción… Estos son síntomas que muchas mujeres sufrimos mes con mes. La causa, el Síndrome Premenstrual (SPM).

Aunque se desconoce las causas del SPM, se sabe que los cambios hormonales son detonadores de los síntomas que anuncian nuestra regla. Muchas veces, para prevenir esos malestares, tendemos a reducirlos a simples experiencias orgánicas y por lo tanto tratarlas con medicamentos. Sin embargo, al comprender que estos síntomas forman una continuidad en nuestro ser, es posible entonces controlarlos de manera natural.



En otras palabras, el SPM es un síndrome cuyos factores desencadenantes son sociales, culturales, biológicos y psicológicos. Por lo que es posible controlarlo con cambios de hábitos y un proceso de aceptación femenina. Por ejemplo:

Aumentar el consumo de líquidos (agua y jugos) para reducir la inflamación, la retención de fluidos, la irritabilidad, entre otros. Por lo mismo, evita el uso de bebidas con alcohol y cafeína.

Come frecuentemente, pero en pequeñas porciones. Evita comer en exceso y comer entre comidas (al menos cada alimento cada tres horas). Procura consumir vegetales, fruta, granos enteros, fibra y proteínas; limita la sal y el azúcar a fin de evitar la retención de líquidos.

Considera el uso de suplementos nutricionales, como vitamina B6, calcio y magnesio.

Realiza actividad física aeróbica. Procura ejercitarte más seguido y más intenso durante los síntomas del SPM.

Cambia los hábitos de sueño antes de tomar pastillas contra el insomnio. Al menos ocho horas durante la noche.

Forma rituales o hábitos con horarios específicos para comer, dormir, ejercitarte y descansar.

Bebe tés con hierbas de: árbol casto o agnocasto, aceite de onagra, menta, cimicífuga, angélica china o hierba de San Juan.