¿Quizá este es el secreto para alcanzar el orgasmo femenino?

Existen múltiples factores que nos imponen el abuso de la represión sexual, tales como la religión, la familia, la escuela, etcétera. Se trata de un sin número de convenciones sociales que no nos permiten expresar nuestra sexualidad de manera integral y saludable.

Y como si fuera un velo que cubre todo, nos enseñaron a anestesiar nuestro cuerpo. Si se es hombre, la anestesia mental controla todo el cuerpo salvo los genitales; si se es mujer, la anestesia mental controla los genitales salvo el resto del cuerpo. Por lo que, el orgasmo, esa parte del placer, es algo que nadie nos enseña a cómo experimentarlo ni a cómo buscarlo.  



Un estudio francés recientemente reveló que la manera de concebir el acto sexual lo que le impide, en muchas ocasiones, a las mujeres llegar con mayor seguridad al clímax erótico. Por lo que, según los resultados del mismo estudio, el secreto es concebirse más sexy. No sólo concentrarse en la mecánica sexual o en la forma que tu pareja te hace el amor, sino dejar a un lado las preocupaciones; como por ejemplo, dejar de pensar en si tu cuerpo es atractivo (o no).

La investigación consistió en una encuesta en la que participaron 251 mujeres a las que les preguntaron si tenían orgasmos durante la masturbación/estimulación o bien llegaban al clímax durante la penetración, en el acto mismo, qué hacían ellas para estimularse y cuáles eran los pensamientos que ocupaban su mente durante la relación sexual. El estudio reveló que el 30% de las mujeres eran anorgásmicas, y su condición se derivaba a pensamientos asociados a su poca atracción física.

Las soluciones encontradas para llegar al orgasmo están en concebirse atractiva para sí mismas, sentirse erotizadas y no solo erotizar a su pareja, centrar su atención en experimentar sensaciones corporales placenteras. En otras palabras, es concentrarse en su cuerpo y el placer que se experimenta, dejando a un lado pensamientos que la cohíben.

La diferencia entre el grupo de mujeres que lograban el orgasmo y las que no es que las que lo lograban era el factor emocional: quienes llegaban al orgasmo, gustaban del sexo y, por otro lado, las que se encontraban angustiadas encontraban muchos obstáculos para llegar al éxtasis del placer.

Los investigadores afirmaron que para poder alcanzar el orgasmo es de suma importancia tener pensamientos eróticos, enfocarse en el placer como un camino de ida y vuelta.

Las palabras del filosofo francés Georges Bataille podrían iluminarnos en estos ámbitos:

El campo del erotismo es el campo del goce más allá del goce físico del sexo. Se trata del gusto por la transgresión. La transgresión no pertenece a lo racional, pero tampoco la prohibición nace de la Razón sino del sentimiento de aversión hacia aquello que nos aterroriza, que es fundamentalmente, la muerte y, correlativamente, la violencia.