Disfruta de una intimidad fortalecedora a través de una caricia…

Una caricia, expresión de amor y bienestar, puede convertirse en el ingrediente esencial para una intimidad tanto con las personas más cercanas como con uno mismo: es una vía de expresión de nuestro ser más profundo, incluyendo nuestros miedos, deseos y sexualidad.

La relevancia de una caricia se propaga a través del placer, alcanzando niveles emocionales, mentales y físicos. Por lo que, al dar y recibir este tipo de roces, se abren corpúsculos tanto conscientes e inconscientes que permiten entablar intimidad tanto con uno como con el otro.



Sin embargo, no todas las caricias son recibidas con la importancia que merecen. Por lo que Mamá Natural te comparte unos tips de cómo abrir tus sensaciones a la intimidad a través de la caricia:

– Decide a quién se lo darás o quién lo recibirá primero. Esto ayudará a enfocar tu atención, de manera que puedas recibir o dar las caricias de manera consciente (y disfrutarlo al máximo).

– Respira profundamente, liberando el estrés, la ansiedad y la tristeza a la hora de exhalar. Al inhalar, infla el estómago como si fuera un globo; al exhalar, desinfla el estómago.

– Enfócate en la consciencia de tus experiencias corporales. ¿Qué te estás sintiendo cuando pasa esa caricia por encima de tu piel?

– La intención de acariciar al otro puede ser una manera de expresar amor, por lo que necesita realizarse de manera consciente y placentera (sin pena ni vergüenza).

– Hazlo desde el corazón, alimentando tu ser tanto con el placer del otro como del tuyo mismo.

– No olvides acerca de la confianza, por lo que es importante estar en contacto con nuestro cuerpo, para entonces comunicar las necesidades y deseos de uno. Y así, entablar una conexión más profunda, que puede llegar a la sanación de viejas heridas.