Fotografías que expresan la belleza arquetípica de las almas femeninas

La mujer moderna es un torbellino de actividades que se ve obligada a serlo todo para todos (excepto para ella). Y de acuerdo con la psicoanalista Clarissa Pinkola Estés, con el paso del tiempo se ha saqueado y rechazado la naturaleza femenina instintiva. Y en consecuencia se ha desvanecido la comprensión de nuestros arquetipos del a naturaleza al considerarse peligrosos, voraces y poco gratos.

Como un sendero del bosque que poco a poco se va borrando hasta que, al final, se reduce a casi nada, la teoría psicológica tradicional también se agota demasiado pronto cuando se trata de analizar a la mujer creativa, talentosa y profunda. La psicología tradicional se muestra a menudo muy parca o totalmente silenciosa a propósito de las cuestiones más profundas e importantes para las mujeres: lo arquetípico, lo intuitivo, lo sexual y lo cíclico, las edades de las mujeres, la mujer de actuar de una mujer, su sabiduría y su fuego creador. Todo cuanto ha guiado durante dos décadas mi trabajo acerca del arquetipo de la Mujer Salvaje.



Este tipo de mujeres son quienes vivencian el alma femenina de una manera que se afirma como una ser portador de conocimiento; como seres que recuperan la belleza natural de las formas psíquicas femeninas para ayudarse a sí misma y a lxs demás.

La naturaleza de la Mujer Salvaje es compleja e íntima, que Evie Lou y Laura Jane, amigas muy unidas y de energía vibrante, han expresado a través de las fotografías de Noelle McCleaf. Estas fotografías cuentan historias de maternidad, de visiones personales, de experiencias, de transformaciones, de unión con la Naturaleza: