(Re)descubre y goza de tu sexualidad conscientemente

A lo largo de la historia de la Humanidad, la sexualidad redujo al simple uso de la palabra “sexo”. Se ocultó y exageró para relacionarse exclusivamente con conductas eróticas acerca de nuestra autopercepción (sexual).

Sin embargo, la sexualidad, en todas sus expresiones, forma parte indispensable de la estructura humana. Desde conocer el sexo biológico (hombre-mujer), el saberse femeninx, masculinx o queer, comprender la equidad de género, las relaciones interpersonales, la orientación sexual, las prácticas sexuales (coloquialmente llamado “sexo”), los vínculos afectivos,  el erotismo, la reproducción, la trascendencia a través de la creación de un algo similar a uno (incluyendo un proyecto de vida), la posición personal en una sociedad, el autocuidado, la comunicación hacia otro, etcétera.



Realmente, el “sexo” se queda corto ante todas esas nociones, las cuales vivimos a diario en un proceso de comunicación ininterrumpida. La vivimos no sólo con nuestra pareja, ya que sexualidad no es sólo erotismo. Expresamos  nuestra sexualidad a través del cuerpo, las conductas y las vivencias de uno para poder gozar por completo tanto con uno como con el otro.

En consecuencia es importante contar con los recursos necesarios para identificar (y regular) nuestras emociones asociadas con cada noción de la sexualidad; comunicarse asertivamente según sea la necesidad de informar; conocer el cuerpo y las sensaciones generadas ante cierta estimulación; comprender que el erotismo va más allá de un simple contacto coital; conocer nuestros derechos humanos y sexuales que gozamos; a liberarnos de los tabúes y miedos, para así desarrollar nuevas experiencias hacia una trascendencia intra e interpersonal. 

Fotografía principal: Amritatantra