Ejercicios para la felicidad plena y la meditación en este 2015

Como una alternativa a la ansiedad, tristeza y estrés, la meditación oriental se ha convertido en uno de los ejercicios más efectivos para el apoyo terapéutico que influye  tanto física como emocionalmente.

Desgraciadamente, la meditación no se trata de “pan comido”. Por lo que se requiere de mucho esfuerzo emocional y mental para traer a consciencia las sensaciones corporales como los pensamientos derivados de las mismas. Durante las primeras dos respiraciones es fácil mantener la concentración; sin embargo, a la tercera respiración empezamos a divagar. Necesitamos reenfocarnos…



Una vez que podemos superar la barrera de la divagación mental, notaremos ciertas diferencias tanto en la meditación como en nuestra vida diaria; tales como:

Eres capaz de concentrarte durante más tiempo, a pesar de los distractores.

El sentido del olfato se agudiza, al igual de la autoregulación por medio de la respiración.

Te preocupas menos por los deberes a entregar.

Disfrutas más de la comida, ya que eres más consciente de sus sabores, olores y colores.

Realizas más introspección, forjando mejores autoestima y autoconfianza.

Descubres métodos para relajarte a través de la respiración.

Dejas de sentirte estresado por el teléfono o la computadora.

Adquieres una mejor posición a la hora de caminar, quedarte parado y sentarte.

Te sientes más satisfecho contigo mismo.