Estudio demuestra que el plástico también reduce el CI de los niñxs

En los últimos años se ha discutido la toxicidad del plástico y sus consecuencias negativas en el medio ambiente y en el cuerpo humano. A través de adhesivos, detergentes, aceites lubricantes, ropa a base de plástico, plástico, productos de higiene personal, los humanos recibimos grandes cantidades de ftalatos y BPA, químicos cuya exposición continúa altera la fisiología integral del consumidor.

Sin embargo, ¿cuáles son las consecuencias tan temidas?



De acuerdo con el Centro de Control de Enfermedades en EE.UU., los investigadores encontraron rastros de ftalatos en la orina de las personas de mujeres embarazadas. Los resultados, tomados durante el tercer trimestre de embarazo para encontrar rastros de los cinco tipos de ftalatos, mostraron cierta correlación entre un puntaje de CI bajo a la edad de siete años. Para el estudio se controlaron las variables de estilo de vida, nivel socioeconómico y el nivel de ftalatos en el cuerpo.

En conclusión, el estudio encontró que los preescolares con altos niveles de exposición a ftalatos durante la etapa prenatal, mostraron un desarrollo motor y mental menor que sus coetáneos. Se sugiere que estos efectos persisten en la edad escolar, así como en la salud de los mismos niños.

Como una solución, los expertos explican que, aunque es imposible evitar por completo los ftalatos, es factible minimizar nuestra exposición a ellos al reducir el uso del microondas con alimentos empaquetados en plástico; el consumo de productos perfumados (ambientadores, toallas húmedas); usar empaquetados con los números 3,6 o 7. En Mamá Natural, tenemos una lista de cómo reducir al máximo el consumo del plástico (y así cuidar de tu salud así como del medio ambiente). Dale aquí.