En estas fiestas navideñas, que la felicidad consciente te albergue con estos tips

La complejidad se acerca a la hora de hablar de salud, ya que usualmente la ausencia de enfermedad se considera sinónimo de “buena salud”. No obstante, la salud se refiere al conjunto de patrones que generan respuestas emocionales, psicológicas y conductuales hacia un bienestar integral. Es decir que un estilo de vida funge como un pivote dirigido hacia tres caminos: la enfermedad, la supervivencia y el bienestar tanto físico como emocional.

De modo que para lograr ese estado de salud integral que crea a la felicidad, te compartimos diez métodos sencillos:



Por cada pensamiento negativo, atrévete a pronunciar tres positivos. Por ejemplo, en caso que consideres que “hoy va a ser un día pesado”; entonces sostén tres pensamientos afirmativas y positivas, como: “voy a disfrutar de las delicias de la comida”, “estoy disfrutando de un paisaje increíble”, “me estoy divirtiendo escuchando música”.

Baila, aunque sea una danza sin ritmo alguno y a solas. Mientras más movimiento creas, más endorfinas y serotonina generas (hormonas de la recompensa y felicidad). De modo que se reduce el estrés, la tristeza y la ansiedad.

Disfruta de cantar con tu cepillo y frente al espejo.

Medita de la mejor manera que te funciona a ti y a tu cuerpo. La calma y la relajación son elementos indispensables en la vida de cada individuo, ya que permiten que el cuerpo descanse y la mente se revitalice.

Aprende a autocuidarte y autovalorarte, y repítelo cuantas veces sea necesario. Basta con cumplir con horarios de comida y de sueño, de ejercitarse y realizar las actividades que más te apasionen. Notarás una gran diferencia.

Practica la gratitud (interna y externa). Aprecia los detalles que tanto tú como los demás realizan en el día a día.

Visualiza aquello que quieres crear en tu vida, y a partir de entonces estructura un plan que te permita alcanzar objetivos y proyectos. Procura hacerlo primero con pequeñas metas de diario.

¡Ríe! La risa es uno de los bálsamos del alma más eficaces. Abandona momentáneamente la racionalización y diviértete.

Pon en práctica actos de amabilidad (con quien sea).

Ejercítate. Desde simples flexiones hasta actividades físicas rigurosas. Escucha a tu cuerpo y, conforme a sus necesidades, muévelo.

Bonus: Conecta con la naturaleza para tranquilizarte y sanarte de los niveles de estrés.