Desmitificando la eficacia de las pastillas anticonceptivas

El uso de anticonceptivos hormonales se ha normalizado en los últimos años. Médicos y farmacéuticos recomiendan su uso tanto para la reducción de síntomas relacionados a enfermedades hormonales, problemas quísticos, así como la prevención de embarazos no planeados.

Sin saberlo, estas pastillas se han impregnado de falsedad, verdades a medias y mitos. De acuerdo con varios estudios, estos productos hormonales cuentan con efectos secundarios que, en un periodo de largo plazo, son contraproducentes para el consumidor. Entre tantos, es la reducción del deseo sexual femenino o, inclusive, la percepción menos favorable de la pareja masculina (es decir, se ve menos atractivo al novio).



Según un estudio personal de la escritora Holly Grigg-Spall, “Dejé de tomar la pastilla después de mi luna de miel y no porque quisiera embarazarme. ¿Estoy todavía con el mismo hombre? Sí, y después de cinco años, lo sigo estando. ¿Nuestra relación se encuentra mejor ahora cuando yo ya no soy víctima de ataques de pánico, depresión, fatiga y enfermedades crónicas? Obviamente” Si tienes el apoyo de tu pareja que ha visto los efectos secundarios, probablemente se queden juntos.”

¿Entonces las pastillas anticonceptivas son buenas o malas? Tras hacer análisis, podemos observar con profundidad sus pros y contras.

Las hormonas influyen en 150 funciones fisiológicas, entre las cuales se encuentran los sistemas biológicos que regulan los niveles de energía, la memoria, las percepciones, la respuesta ante estímulos diversos, las conexiones neuronales, la retención de vitamina, el metabolismo, la agudeza de los sentidos, el funcionamiento del sistema inmunológico, entre otros. Por lo que una bomba de hormonas, como la de las pastillas anticonceptivas, evidentemente incide en estos sucesos. El problema llega cuando una mujer consumidora de estos productos no está consciente de su cuerpo; es decir que desconoce tanto su ciclo menstrual, la reacción natural (y bajo los efectos de medicamentos) de su sistema endócrino, metabólicos e inmunológico. En consecuencia, ¿cómo medir los efectos de las pastillas si una mujer desconoce sus experiencias biológicas?

El Dr. Elsimar Coutinho explica que las hormonas femeninas, con sus síntomas fluctuantes, se les han considerado artificiales y nocivas para la salud. Y por tanto se ha buscado diferentes maneras de manipularlas a fin de reducirlas. Esto se ha generado debido a la falta de la feminidad en el ámbito médico.

Las consecuencias son evidentes, la falta de información de los verdaderos efectos secundarios de las pastillas anticonceptivas: depresión, ansiedad, disminución en el interés y deseo sexual, dispareunia (dolor durante el coito), reducción en la sensación orgásmica, nulidad en el proceso de creatividad, motivación y ambición, aumento en el riesgo de enfermedades como cancer de mama, embolia pulmonar e inclusive cancer cérvicouterino, etcétera.

Esta situación lleva a cuestionarnos entonces, ¿cuánto necesita cambiar la mujer de ella misma para que todo lo demás siga igual? Toma consciencia de tu cuerpo y pregunta por alternativas que cuiden realmente a tu cuerpo.