7 razones por las cuales los hombres también deberían practicar yoga

Si bien la práctica del yoga no está restringida, en lo absoluto, por el género, a veces la mayoría femenina podría hacernos pensar que los hombres no pueden adquirir esta disciplina. Nada más falso. Sus beneficios corporales y mentales son para todxs. 

Por eso compartimos aquí está lista de 7 beneficios publicada originalmente en el sitio yoganonymous.com.



 

  1. El yoga alivia el dolor y las heridas. El dolor de espalda, rodillas y articulaciones es común entre los hombres, pero también se encuentran entre los primeros que desaparecen al comenzar a practicar yoga por sus movimientos controlados, su alineación y la apertura de la respiración.

 

  1. El yoga mantiene tu cuerpo en forma, flexible y fuerte. En nuestra cultura los hombres privilegian el ejercicio de su masa muscular, lo cual puede volverlos poco flexibles, aunque fuertes. Con el yoga, sin embargo, se obtiene todo: fortaleza, músculos marcados y flexibilidad.

 

  1. El yoga mejora tu dieta, tu descanso y, en general, tu salud. Los beneficios de esta disciplina son integrales y podría decirse que llegan solos. Una vez que haces del yoga parte habitual de tu vida, tu dieta y tus periodos de sueño entrarán en correspondencia.

 

  1. El yoga te hace hacer las cosas que amas con mayor eficiencia y por más tiempo. La atención en el presente es clave en el yoga pero pronto se extiende a otros ámbitos de tu vida. Por eso descubrirás que, poco a poco, te concentrarás mejor en lo que haces y, por lo mismo, aprenderás a distinguir lo que amas de lo que no para hacerlo lo mejor posible.

 

  1. El yoga mejora tus acciones cotidianas y alivia el estrés. Poner atención en el presente equivale a liberarnos de pensamientos que, con cierta frecuencia, enturbian nuestra percepción. Por eso el yoga reduce el estrés y nos hace ser mejores en lo que hacemos.

 

  1. El yoga nos enseña a enfrentar los desafíos con diversión. El yoga no es fácil pero, a diferencia de otros retos, aquí hay lugar para el intento, la equivocación, la realización de acuerdo a las capacidades de cada uno y la posibilidad de hacerlo mejor la próxima vez. Cierta ligereza que después se extiende a otro desafíos de la vida.

 

  1. El yoga es fuente de juventud. El yoga es un aprendizaje de vida, es decir, gracias a su práctica aprendemos a vivir de mejor manera. Se vive con menos estrés y preocupaciones vanas. Se aprende a valorar y ponderar, a dar importancia a lo que realmente importa. Por eso nos mantiene con una actitud jovial ante la vida.