Razones para no volver a comer el corazón de las manzanas

Las manzanas, rojas, verdes o amarillas, son frutos milenarios que han formado parte de nuestras leyendas, narraciones y vida diaria. Desde la manzana de la discordia entre las diosas griegas hasta la manzana envenenada de Blancanieves, este fruto cuenta con una representación simbólica de la prohibición del deseo.

Por consiguiente, el consumo de este fruto requiere ser moderado: ni tan olvidado ni tan consumido. En especial  si se trata de su corazón. Según estudios científicos, las semillas cuentan con una sustancia llamada amigdalina, la cual libera una pequeña cantidad de cianuro de hidrógeno cuando se encuentra en el tracto digestivo. Esta sustancia es tan nociva que su concentración de 300 partes por millón en el aire es suficiente para matar a un humano en cuestión de minutos. La toxicidad del cianuro de hidrógeno inhibe la respiración celular, inmovilizando a la persona durante un periodo de tiempo.



Así que, en caso de consumir constantemente la manzana, la cual ofrece cientos de beneficios a la salud, procura evitar su corazón. De ese modo reducirás el riesgo de una  intoxicación.

Fotografía principal: astronomy_blog