No existe vacuna contra el abuso infantil: sólo estás tú (VIDEO)

Cuando somos testigos de la violencia e injusticia en el mundo, se desatan emociones que nos frustran, enojan e indignan: ataques cruentos a seres que no pueden defenderse, abusos en contra de los derechos humanos de todas las personas, entre otros.

Estas situaciones causan un nudo en el estómago y en la garganta al sentir la dolorosa impotencia de no poder hacer algo para cambiar la situación. No obstante, olvidamos que este es un evento en el que todos estamos implicados, y en donde cada uno de nosotros podemos luchar en contra.



¿De qué manera?

Un niño que sufre violencia por parte de algún miembro de la familia, no cuenta con los recursos físicos ni emocionales para defenderse como un adulto lo haría (y hay ocasiones en que éste último tampoco logra hacerlo). Sin embargo, a su manera, defiende su supervivencia al no actuar: esta no-acción se convierte en una acción que lo salvará de una muerte. Esto no quiere decir que están del todo salvados: sino todo lo contrario. En su interior quedan marcas muy profundas y dolorosas, las cuales necesitan la ayuda de alguien para sanar. Ese alguien necesita brindarle la sensación de seguridad y confianza, de que es merecedor de amor. Ese alguien puedes ser tú: