La verdad de los tampones convencionales: razones para dejar de usarlos

De acuerdo con la creencia popular, la menstruación es un periodo de fastidio y hartazgo. Sin embargo, no todas las mujeres tienen esa visión de su naturaleza. Por lo que estas sensaciones dependen de la manera en que cada mujer se relaciona con su percepción de género.

Para algunas mujeres, su periodo menstrual es la expresión de su fortaleza corporal al ser mujeres, y el cual se caracteriza por la capacidad de reproductividad física, profesional y psicológica. Es decir que este sangrado menstrual es un símbolo de la capacidad de una mujer para expresarse viva à propos de sus sueños, deseos y vivencias. Por lo que estos días requieren de un cuidado natural y saludable para su expresión de vida.



La vagina y la vulva son áreas muy sensibles y absorbentes, resintiendo con facilidad cualquier producto que se les coloque. En especial si son productos con componentes tóxicos tanto para el cuerpo como para el medio ambiente. Como por ejemplo, los tampones convencionales.

Los tampones convencionales contienen elementos que, aunque parezca difícil de creer, distan mucho de los componentes del algodón. De hecho, en varios de los tampones no existe el indicio de algodón natural; sino de una versión sintética de algodón con aditivos agresivos para la salud, los cuales son materiales derivados de árboles. Este tipo de productos representan un importante riesgo a la salud ya que pueden quedarse restos de éstos dentro del cuerpo, liberando químicos tóxicos. Como por ejemplo: Polyprofileno, rayon, viscose, dioxina, infinicel, ftalatos, fragancias artificiales y neutralizadores aromáticos, látex, derivados de algodón infestados de pesticidas.

Cuando un tampón convencional liberó toxinas en el cuerpo, éste empieza a manifestar síntomas relacionados con esta infección: migrañas, dolores de cabeza, reacciones alérgicas, irritación, síntomas de endometriosis, problemas en el sistema endócrino y hormonal, un ciclo menstrual irregular, aumento de dolor en los cólicos, infertilidad, crecimiento anormal de tejidos en la zona del abdomen u órganos reproductivos, cáncer, etcétera.

Para reducir la presencia de estos síntomas, es importante empezar a realizar los siguientes consejos:

Empieza a usar tampones o toallas femeninas con el certificado de contener 100 por ciento de algodón orgánico.

Toma un suplemento de prímula para disminuir los síntomas del síndrome premenstrual.

Duerme muchas horas durante el periodo menstrual.

Escucha a tu cuerpo durante este periodo, conoce tus biorritmos.

Visita regularmente a tu ginecólogx.