Yo cuido el Planeta desde mi alacena

         
Por: Redacción

Reducir el desperdicio de alimentos beneficia nuestra economía y hace del hogar un lugar sustentable. Con pequeñas acciones podemos ayudar al Planeta.

El desperdicio de alimentos es un problema grave para el medio ambiente que generalmente proviene de restaurantes, hoteles y pequeños comercios, por ejemplo, restos de platillos y excedentes de cocina. Sin embargo, en el hogar es donde se hace más evidente este excedente de residuos, en especial porque algunas veces se desechan productos no consumidos que caducaron.

Para iniciar esta reducción es necesario crear un menú para la semana; hacer esto nos permite llevar una alimentación balanceada y planificar las compras: antes de elaborar la lista revisa en la alacena y el refrigerador si cuentas con lo necesario para preparar los alimentos, después enlista los productos faltantes separándolos en frescos, congelados y de alacena. 

Al momento de realizar las compras es necesario tener en cuenta las porciones y el estilo de vida que se lleva, considerando qué tanto se come fuera de casa. Resiste las ofertas, procura comprar la fruta por pieza y las carnes por gramo; debes tener en cuenta la fecha en que consumirás los productos así evitaras adquirir cosas que probablemente terminaran pudriéndose en tu refrigerador.

Cuando adquieras vegetales déjalos listos para su consumo, es decir, el día en que los compres lávalos, pícalos y guárdalos; de esta forma sólo debes agregarlos al cocinar y es menos probable que sean desechados al no ser consumidos. 

Siempre ten en cuenta el concepto de reutilizar, ya que incluso con los alimentos es útil, por ejemplo, en caso de que tengas verduras que comiencen a deteriorarse pueden ser utilizadas en una sopa o puré y con las frutas puedes preparar postres al igual que con el yogurt. Las carnes aún no preparadas pueden ser empanadas o croquetas, de esta forma aprovechas también el huevo sobrante que tengas, si hay sobrantes de pasta o arroz puedes utilizarlos para ensaladas o guarnición de guisados.

Otro punto importante para evitar el desperdicio es dar mantenimiento al refrigerador, ya que si éste no funciona correctamente gasta más energía de lo normal. De igual manera, almacenar correctamente los alimentos en el refrigerador evita la contaminación cruzada; revisar la fecha de caducidad al introducir nuevos productos permite rotarlos, es decir colocar los que están próximos a caducar adelante para que sean consumidos primero y también puedes colocar en una etiqueta la fecha en que refrigeras tu comida así evitarás almacenar productos enmohecidos. Recuerda que las porciones sobrantes puedes congelarlas por tres meses como máximo.

Por último, es muy necesario comprender las fechas que se indican en  los alimentos como leche, quesos, carnes y productos envasados al vacío, los cuales son considerados muy perecederos desde el punto microbiológico y por esto tienen una fecha de caducidad, la cual indica a partir de cuándo el producto ya deja de ser seguro y no se debe ingerir. Por otro lado, alimentos con poca agua como: aceites, cereales, productos deshidratados o en conserva tienen fecha de consumo preferente, la cual indica que éstos mantienen su calidad hasta la fecha señalada, sin embargo, pueden ser consumidos después de esta fecha sin dejar de ser seguros.

No olvides que otra forma de aprovechar los residuos es utilizarlos como composta o abono para el jardín. 

*Contenido cortesía de Pronatura AC

pronatura