El consumo excesivo del refresco también puede lograr que envejezcas más rápido

En los últimos años, varias campañas de salubridad han tratado de poner un alto al consumo excesivo del refresco. Parece ser que esta bebida carbonatada, además de contener 18 cucharadas de azúcar, puede destruir el ADN del consumidor.

De acuerdo con una investigación publicada en la American Journal of Public Health, las personas que beben medianas y grandes cantidades de refresco tienen telómeros (pequeños pedacitos que protegen a los cromosomas en las células) más pequeños en las glóbulos blancos. En consecuencia, los telómeros afectados producen enfermedades asociados con cáncer, diabetes y enfermedades cardiovasculares.



Los investigadores calculan que beber diario alrededor de 600 ml de refresco durante 4.6 años, puede producir que el envejecimiento natural sea similar a los efectos de fumar, o a los efectos invertidos del ejercicio.

“El consumo regular de los refrescos azucarados influye en el desarrollo de una enfermedad, y no sólo en la tinción de los azúcares metabólicos, sino también en la velocidad del envejecimiento de los tejidos”, explica Elissa Epel, profesor de psiquiatría de la Universidad de California en San Francisco (EE.UU.). Parece ser que estas consecuencias metabólicas y temporales son indiferentes a la edad, raza, nivel socioeconómico y educacional.

Tras un riguroso análisis de 5 309 adultos a lo largo de 14 años, este equipo de investigación encontró que la alta dosis de azúcar en el cuerpo puede causar efectos tóxicos en el metabolismo. Por lo que, además de las consecuencias ya sabidas, el consumo excesivo del refresco puede también reducir los años de vida y adelantar los efectos del envejecimiento.

Fotografía principal: Sean Deilinger