Comer brócoli, coliflor y col podría mejorar ciertos síntomas del autismo

Una investigación reciente arrojó resultados que podrían ser promisorios para las personas con autismo. De acuerdo con un equipo dirigido por Kanwaljit Singh, del Hospital General de Massachusetts, una sustancia presente en vegetales como el brócoli, la coliflor y la col genera un efecto positivo en las habilidades de comportamiento y comunicación en personas que desarrollaron dicho padecimiento.

Singh realizó un experimento con 44 hombres de entre 13 y 27 años, todos diagnosticados con autismo de moderado a severo en el espectro médico del trastorno. Este grupo fue dividido en dos: 26 de los participantes recibieron una dosis de sulforafano, un químico que investigaciones previas han asociado a tratamientos contra enfermedades neurodegenerativas, ciertos tipos de cáncer y daño genético. A las 14 personas restantes se les administró un placebo.



Después de cuatro semanas, los investigadores evaluaron a todos los participantes, descubriendo que dos tercios de ellos se mostraban menos irritables, menos letárgicos, con menor repetición de sus movimientos, con ciertas mejoras en su comunicación y en general más motivados. Cuando comprobaron estos cambios con las identidades de quienes habían recibido la sustancia, encontraron que dichos dos tercios correspondían a los 26 que consumieron el sulforafano durante ese tiempo, según declaró Andrew Zimmerman, profesor de Neurología Pediátrica y coautor del estudio.

Ahora bien, el nombre técnico de dicho químico puede sonar inaccesible, pero quizá lo más sorprendente es que se encuentra en vegetales que son bastante comunes: el brócoli, la coliflor, la col, la col de Bruselas, la arúgula, el kale, el rábano y algunos de sus parientes cercanos.

La investigación no es conclusiva, pero sin duda es un buen pretexto para incluir estos alimentos en nuestra dieta diaria.