Descubre el rol de la emoción durante el proceso de aprendizaje

La psique humana está compuesta de dos estados regulatorios: el de la exploración y el de la supervivencia. El primero ayuda a conocer al medio ambiente, de modo que se puede adquirir un enorme aprendizaje a través de la experiencia que implica recorrer un sitio nunca antes visitado, descubrir una información que aclara las infinitas dudas del universo, lograr una actividad que con anterior se dificultaba. El segundo, por el otro lado, fomenta la incesante búsqueda de conservación de la vida: luchar para sobrevivir ante los riesgos y eventos traumáticos.

De acuerdo con un estudio de la Universidad de California, es necesario el estado de exploración para un aprendizaje más profundo y trascendental. Es decir que la curiosidad, una emoción, se encarga de preparar al cerebro en los procesos cognitivos de la memoria y del aprendizaje.



El neurocientífico Charan Ranganath realizó un estudio con un grupo de control de 19 integrantes, en quienes se realizaron 100 preguntas que medían cuán curiosos eran acerca de la respuesta, las cuales conllevaban a otras 112 preguntas. Mientras tanto, los investigadores se dedicaron a escanear su actividad cerebral con la imagen de resonancia magnética (MRI, por sus siglas en inglés). El objetivo de este proceso era comprender la capacidad de los participantes en recordar y retener información de las preguntas, así como sus expresiones faciales ante cada pregunta.

Esta investigación dio pie a comprender cómo la excitación emocional podía reforzar la retención de algunos recuerdos (y por consiguiente de la memoria): ante un estímulo que generaba una emoción, dos regiones del cerebro, el área tegmental ventral y el núcleo, se activaban al segregar dopamina (hormona del placer y la recompensa). En otras palabras, la curiosidad saciada activa el sistema de recompensa y placer en el cuerpo. Además, las mentes curiosas cuentan con una actividad alta del hipocampo, área asociada con el desarrollo de la memoria, y por ende del aprendizaje.

Inclusive se ha llegado a sospechar que los problemas relacionados con el aprendizaje y la memoria, como el Parkinson, son derivados por una baja dosis de dopamina.

No obstante, para que el proceso se cumpla en las mejores condiciones, es importante que la emoción se mantenga presente a lo largo del procedimiento. Es decir que la información necesita causar un impacto (positivo) en la persona para que mejore su memoria y aprendizaje. Es como una comezón que tienes que rascar.

Fotografía principal: Andrea Hernandez