La “hormona del embarazo” podría curar la timidez

Una de las hormonas que más se secretan durante el embarazo es la oxitocina, que se conoce también como la hormona del afecto por estar relacionada con momentos que provocan un gran placer como las relaciones sexuales, la procreación y la maternidad. Los efectos de esta sustancia en la conducta humana se han estudiado recientemente, destacando en estas investigaciones la realizada en la Universidad de Concordia de Montreal sobre la confianza personal y la timidez, partiendo del hecho de que la oxitocina “facilita la conducta social y modifica la forma en la que procesamos las señales sociales externas, su codificación y su interpretación”. Para el estudio se convocó a cien voluntarios, hombres y mujeres de entre 18 y 35 años, a quienes se les dividió en dos grupos: al primer se le roció en la nariz un spray que contenía oxitocina y al segundo uno que solo era un placebo y, acto seguido, se les invitó a relacionarse entre sí. Según los resultados publicados en la revista Psychophamarcology, los participantes expuestos a la oxitocina “tuvieron calificaciones más altas de extroversión, amabilidad y apertura a nuevas experiencias” en comparación con quienes aspiraron el placebo. “La oxitocina facilita el comportamiento social, cambiando la forma en la que uno se percibe a sí mismo”, dijo Mark Ellenbogen, responsable de la investigación, misma que hasta ahora no ha encontrado efectos adversos de la sustancia, aunque queda por conocer las consecuencias de su uso prolongado. Otras investigaciones han estudiado el efecto de la oxitocina en padecimientos mentales como fobias e incluso ciertos casos de autismo.