Maíz transgénico podría dañar irreversiblemente numerosos órganos

En un número reciente del International Journal of Biological Sciences, investigadores franceses examinaron tres variedades de maíz genéticamente modificado que procesa la empresa Monsanto, pionera y líder en la producción de alimentos transgénicos. Los experimentos se llevaron a cabo en ratas, encontrando que el consumo de estas semillas transgénicas como parte de la dieta diaria afecta la salud de los mamíferos, provocando fallas ene l funcionamiento del hígado y los riñones (los órganos encargados de depurar al cuerpo de sustancias tóxicas), el corazón, el bazo, las glándulas suprarrenales y las células sanguíneas. A pesar de esta videncia, los investigadores concuerdan en que los efectos nocivos de los alimentos genéticamente modificados están lejos de conocerse cabalmente, sobre todo si se consumen por un tiempo prolongado. Aun así vale la pena hacer caso de este tipo de estudios, así sean preliminares y no conclusivos, y evitar a toda costa la inclusión de alimentos transgénicos en nuestra dieta diaria.