La meditación podría sustituir a los medicamentos contra la hiperactividad

Uno de los padecimientos más populares de los últimos años es el llamado trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) que se ha diagnosticado sobre todo en niños y cuyo tratamiento incluye medicamentos basados en anfetaminas como Adderall, Ritalin y otros parecidos. Estas sustancias, sin embargo, pueden provocar efectos secundarios nada deseables como pérdida de sueño y de apetito, niveles crecientes de ansiedad y, en consecuencia, afectar el desarrollo de quien los consume por prescripción médica. Este fue el caso de un joven que acudió al centro de meditación trascendental donde Jeanne Ball, instructora ella misma y columnista del Huffington Post, enseña esta disciplina. El muchacho de 14 años presentaba estos síntomas, además de otros netamente emocionales como la pérdida de confianza en sí mismo y aislamiento. Sin embargo, apenas en su primera sesión el chico se sintió visiblemente emocionado y cautivado por lo realizado, y una vez que asistió con frecuencia, fue capaz de dejar sus medicamentos y con ellos los nocivos efectos secundarios de estos, mejorando de su paso su capacidad de concentración. Ball se pregunta entonces si casos como el de este joven no podrían repetirse en otros pacientes diagnosticados con TDAH, pensando además en algunas investigaciones al respecto que sugieren que la meditación, al contrario de los medicamentos, es una solución al parecer definitiva al padecimiento, si bien para conseguir esta hace falta someterse a un régimen un poco más estricto que tomar una pastilla en cierto momento del día. Sea como fuere, sin duda vale la pena intentarlo (incluso sin padecer TDAH), toda vez que se trata de una práctica que no dañará la integridad personal de quien la pruebe, antes bien, es más probable que la mejore.