El caso Hankins: ¿la genialidad puede detectarse desde la infancia?

Heidi Hankins fue aceptada en MENSA, una asociación de personas superdotadas conocida a nivel mundial, después de haberse comprobado que su coeficiente intelectual era solamente un punto menor que el del físico Stephen Hawking…contando con tan solo 4 años de edad. El caso de la niña británica de 4 años que es tan lista como una de las mentes más brillantes de nuestra época, ha causado conmoción a nivel internacional. Sus padres han declarado que la niña comenzó a decir sus primeras palabras a unos cuantos meses de haber nacido y que a la tierna edad de 2 años, ya había devorado una colección de 30 libros infantiles que le había regalado su padre. Heidi ha llevado a cuestionarse a muchos estudiosos del coeficiente intelectual y de las capacidades intelectivas de los seres humanos, sobre los parámetros en que se mide la genialidad por que, eso es lo que dicen el 80% de las noticias que hablan sobre la niña: afirman que es un genio. Pero, ¿eso es cierto?. Si bien el coeficiente intelectual de Hankins es igual al que tenía Albert Einstein, debemos diferenciar y hacer hincapié en que un alto CI no es sinónimo de genialidad. El CI es un parámetro que mide capacidad cognitiva y de vocabulario, nada más, y no es que se busque minimizar la inteligencia de esta pequeña, pero tendríamos que ver un poco más allá. Los test para medir el CI no son criterios absolutos para medir la inteligencia y, si bien están relacionados con el rendimiento académico y la cantidad de información que recibimos en este ámbito, debemos apelar a la idea excluyente de que estos parámetros son la única manera de medir y dar cuenta de la inteligencia de las personas. La genialidad da cuenta también de procesos imaginativos, memoria y perseverancia y, si la niña Hankins es un genio el tiempo lo dirá. Los padres de Heidi han dicho que no pretenden someterla a actividades que no van con su edad, en la medida de lo posible. “Sabemos que nuestra hija es especial”, dijo su madre. “Sin embargo, queremos que siga jugando con sus muñecas y sus legos como hasta ahora y, aunque entre a un programa especial de aprendizaje, velaremos por que siga desarrollándose como una niña de su edad”, finalizó.