9 de cada 10 irlandesas no se ejercitan por avergonzarse de sus cuerpos

Sabemos que muchas personas tienen dificultades para reunir fuerza de voluntad y hacer ejercicio. Pero para muchas mujeres, no es la pereza lo que les impide hacerlo; una organización benéfica irlandesa llamada “Mind”, publicó en su gaceta recientemente los resultados de una encuesta donde encontró que más de la mitad de las mujeres se sienten demasiado avergonzadas de sus cuerpos para ejercitarse al aire libre.



Los resultados arrojaron la extraordinaria cifra de que 9 de cada 10 mujeres mayores de 30 años lucha con la baja autoestima, llevándolas a tomar medidas evasivas como hacer ejercicio en la oscuridad y ocultando sus cuerpos en ropa suelta y holgada.

Según María Jennings (editora de la gaceta e instructora de ejercicio al aire libre), tales temores que para muchos parecen insignificantes, son un sentimiento muy familiar entre las mujeres. “Muchas mujeres asocian delgadez con fitness, y la sensación de que el sobrepeso las hace menos en relación a las chicas flacas”.

“La delgadez no es  equiparable a la belleza. Sin embargo, los anuncios de ropa y zapatos deportivos usan modelos más que delgados y tonificados, lo cual alimenta la paranoia de salir al exterior”, dice Jennings.

Por ello, si bien es cierto que actualmente muchos de nosotros sabemos y hacemos algo por cuidar nuestra salud y nuestra figura, las campañas publicitarias siguen estando alejadas de la persona promedio. Las mujeres encuestadas dijeron tener miedo de que los vecinos y amigos las vean correr con la cara roja, sudorosas y sin aliento.

Asimismo, muchas de ellas confesaron tener pésimos recuerdos de sus clases de educación física en la escuela, lo cual creó en ellas el entendido de que, como en la niñez y adolescencia no fueron buenas en los deportes, tampoco lo son ahora.   

Tal vez por ello, no son es de extrañar que tantas mujeres son más propensas a comer (71 por ciento) e ir a la cama (66 por ciento) en lugar de hacer ejercicio.

Jennings y Elizabeth Welty (instructora de yoga) recomiendan a las mujeres no intimidarse y apostarle a unas primeras sesiones “a escondidas” de abdominales y estiramientos básicos, para después comenzar a caminar media hora diaria por su barrio. “Si son constantes, verán resultados pronto”, dice Welty. “El ejercicio te hacer percibirte diferente, tú mente pone énfasis en lo bien que te hace sentir y se refleja en cómo te ves;  estar bien en y con tu cuerpo hará que tu orientación a la belleza cambie, lo cual lograrás interconectar con la agradable experiencia de tu cuerpo en movimiento, liberando endorfinas y dejando atrás los complejos”.