Dar a luz le salvó la vida: le diagnostican cáncer en la semana 37 de su embarazo

Cuando Naomi Jacobs dio a luz a una niña hermosa fue el mejor momento de su vida, sin embargo, momentos después la madre temía nunca ver crecer a su pequeña ya que los médicos le diagnosticaron una forma rara de cáncer que podría matarla en 18 meses.



La señora Jacobs  tuvo una cesárea de emergencia en su semana 37 de embarazo dado que su médico le diagnosticó una infección; inmediatamente, un equipo de cirujanos encontraron y eliminaron lo que ellos pensaban era un tumor no canceroso en el cuello uterino.

Desgraciadamente, dos semanas después del parto, los médicos diagnosticaron a Namomi Jacobs una forma agresiva de cáncer en el cuello uterino. Devastados, ella y su esposo Mark, no podían cree la terrible noticia y más por la angustia que les generó el que su madre no pudiese ver crecer a la pequeña Lily.

“Fue horrible que me dijeron que tenía cáncer de cuello uterino, pero era más fácil porque tenía Lily. Me dijeron que la tasa de supervivencia  a mi padecimiento era de sólo 20 por ciento”, dijo. Durante dos meses la señora Jacobs se sometió a una serie de extenuantes tratamientos de quimioterapia.

A principios de mayo terminó su tratamiento y le dijeron que estaba técnicamente en remisión, aunque le aclararon que existe hasta un 80% de probabilidades de que el cáncer regrese.  Sin embargo, Naomi se siente feliz de poder vivir más días al lado de su pequeña quien cree, le salvó la vida.

“De no haber quedado embarazada, los médicos nunca hubieran encontrado el tumor” dijo conmovida Naomi.